Así quedó resuelto tras una reunión entre los adjudicatarios y la gerencia general de la Clyfer - Paralelamente, los adjudicatarios de las casas de la manzana dos deberán modificar las acometidas de sus domicilios, para cumplir con las reglamentaciones actuales del OCEBA
REDETERMINACIÓN: SIN NOVEDADES
Mientras tanto, sigue siendo preocupante la situación en torno a la obra de terminación de ese barrio. Las últimas novedades, producidas entre fines de 2009 y principios de este año, indicaban que el expediente que habilita al Instituto de la Vivivienda de la Provincia de Buenos Aires a librar el anticipo por la redeterminación de precios oportunamente pautada, "salió" del área de Fiscalía del Estado. Pero el crucial aporte monetario aún no ha sido efectivizado hasta este momento, con lo cual la obra se encuentra absolutamente paralizada. Todos los indicios sugieren que la liberación de esa partida no se produciría por lo menos hasta el mes que viene. Esto significaría que, de no mediar nuevos imponderables, podrían retomarse tal vez hacia abril-mayo las obras de construcción de las unidades habitacionales que están en marcha, e iniciar las que aún deben levantarse desde la base.
UNA HISTORIA TRAUMÁTICA
Como hemos explicado, Covendiar II, cuyas 122 casas ocupan el predio situado en avenida Diego Trillo, requiere de los fondos provenientes de la redeterminación de precios oportunamente pautada, para poder llegar a su terminación. Esta obra, por demás traumática, que lleva años y años de frustraciones encima, había sido retomada el año pasado, tras diligentes gestiones realizadas por ante el IVBA por el entonces intendente de Rojas, Norberto Aloé, actual diputado provincial, y tras largo tiempo de abandono. Pero al tiempo de arrancarse los trabajos de construcción, que permitieron completar una manzana y comenzar otra -aún falta una, completa- se percibió que, sin una redeterminación o reevaluación de precios, la obra marchaba irremediablemente hacia la paralización. Es que, como hemos explicado en distintas oportunidades, el proceso inflacionario de 2008 a 2009 produjo un severo desfasaje en los costos: sólo con una milimétrica ingeniero financiera se logró, medianamente, completar alguna de las etapas previstas. Pero para esos momentos, el ritmo de obra se hizo imposible de sostener y, salvo la entrega anticipada y en custodia de las 22 unidades que se logró terminar, Covendiar II volvió a quedar paralizado. Paralelamente, Aloé volvió a realizar gestiones ante el IVBA y, con el concurso de la arquitecta Cristina Álvarez Rodríguez, logró tramitar una urgente redeterminación de precios. Pero ese expediente realizó interminables vueltas, idas y venidas, por los burocráticos escritorios de los organismos del Estado, demorando todo otra vez al punto de la total paralización de las obras.

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