Costa Rica: Crisis de rellenos sanitarios en Costa Rica impulsa a la UNED a utilizar hongos en gestión de residuos

Costa Rica: Crisis de rellenos sanitarios en Costa Rica impulsa a la UNED a utilizar hongos en gestión de residuos

El proyecto desarrollado por un equipo científico nacional emplea biotecnología para transformar desechos orgánicos en productos útiles, lo que busca aliviar la presión sobre los botaderos e introduce materiales alternativos para diversas industrias.

Por: Fabricio Quirós Zúñiga

El colapso inminente de los principales rellenos sanitarios de Costa Rica ha instado a la Universidad Estatal a Distancia (UNED) a desarrollar una innovadora alternativa basada en hongos, con el objetivo de convertir la crisis de residuos en una oportunidad de sostenibilidad científica, reduce la presión sobre los botaderos y abre nuevas vías para la producción agrícola e industrial del país.

De acuerdo con el Ministerio de Salud, cada ciudadano genera anualmente más de 400 kilogramos de basura, una cifra que eleva la producción nacional de desechos ordinarios a más de 1,6 millones de toneladas al año.

Este volumen desborda la capacidad de disposición, pues los rellenos de La Uruca y Aserrí, que concentran el procesamiento de la Gran Área Metropolitana con unas 2,600 toneladas diarias, están cercanos al límite operativo: La Uruca podría cerrar entre marzo y abril de 2026 y Aserrí en septiembre del mismo año, dejando a Costa Rica sin capacidad suficiente para gestionar sus desechos.

El inminente cierre de los principales rellenos sanitarios de Costa Rica impulsa a la UNED a buscar soluciones sostenibles con biotecnología y hongos. Cortesía: Heredia Hoy

El Laboratorio de Investigación en Ciencias Experimentales (LICE), dependiente de la UNED, lidera el proyecto titulado “Diseño de metodologías de fermentación, a partir de hongos en estado sólido de residuos orgánicos agroindustriales, para la producción de setas comestibles, bioinsumos y biomateriales”.

La iniciativa responde a la saturación de los botaderos con un enfoque biotecnológico, aplicando hongos para transformar desechos orgánicos en productos útiles para la economía y el ambiente, según explicó Ronald Sánchez Brenes, coordinador e investigador del LICE.

El equipo científico de la UNED utiliza géneros como Pleurotus, Trichoderma y Ganoderma, logrando tres resultados de alto impacto: la obtención de alimentos frescos, como las setas comestibles; la producción de bioinsumos agrícolas que incrementan la fertilidad y protegen cultivos; y la elaboración de biomateriales biodegradables que funcionan como sustitutos de los plásticos de un solo uso y tienen aplicación en embalajes, empaques y productos decorativos.

Actualmente, la UNED trabaja en alianza con la Municipalidad de Pérez Zeledón, entidad que opera un sistema de recolección diferenciada, asegura la entrega de residuos clasificados y facilita el funcionamiento experimental del laboratorio. Además de residuos domiciliarios, el proyecto incorpora restos agroindustriales como poda de rosa de Jamaica en Bagaces, cáscaras de pipa en Guápiles, rambután, piña y palma africana en la zona sur, así como broza de café doméstico, fuentes que antes se desperdiciaban y ahora son insumos transformados a través de fermentación en estado sólido.

El investigador profundizó en las aplicaciones específicas de cada hongo: con Trichoderma producen bioinsumos para mejorar suelos, con Pleurotus generan alimentos frescos y nutritivos, y con Ganoderma preparan biomateriales capaces de sustituir plásticos de un solo uso. Sánchez puntualizó: “Estamos brindando soluciones concretas para la agricultura, la industria y el medio ambiente, integrando ciencia y sostenibilidad en beneficio de la sociedad”.

El proyecto de la UNED incorpora restos de poda y subproductos agrícolas de diferentes regiones del país, transformando desechos antes desperdiciados en valor agregado. Cortesía: UNED

El desarrollo del proyecto no solo tiene impacto ambiental y productivo, sino que consolida el liderazgo de la UNED en biotecnología y transferencia tecnológica. Sánchez destacó el fortalecimiento de las competencias institucionales, ya que “para el LICE, representa una oportunidad de innovación en prácticas de laboratorio y formación de estudiantes en técnicas avanzadas de biotecnología y transferencia tecnológica”.

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