Cosquín 2013: la sexta luna abrió con una calurosa fiesta riojana

Cosquín 2013: la sexta luna abrió con una calurosa fiesta riojana
Un predio colmado bailó y cantó al ritmo de la chaya riojana. Los nubarrones negros y amenazantes que gobernaron toda la tarde no alcanzaron para aguar la fiesta.

“La buena onda de ustedes le ganó a la tormenta”, dijo Marcelo Simón en la apertura de la sexta luna del Festival de Cosquín. Los nubarrones negros y amenazantes que gobernaron toda la tarde no alcanzaron para aguar la fiesta, por lo menos en el comienzo a pura chaya con el riojano Sergio Galleguillo, y con el público que esperaba por una tardía actuación del Chaqueño Palavecino.

Tras el despliegue del Ballet Camin, Galleguillo trasladó al público a su “Rioja querida” como él mismo dice. Largó con un tema inédito de su coterráneo Pica Juárez y desató su propio carnaval junto a invitados, como el vidalero Tata Duarte y la murga Los Descontrolados. El martes, el riojano había montado un festival aparte en un predio deportivo de la ciudad, como festejo de cumpleaños y una suerte de adelanto de la chaya que se vive a pleno en febrero en nuestra provincia.

Cerca de 10 mil personas saltaron, bailaron y se enharinaron por allí, aunque según trascendió, algunos miembros de la comisión del festival no quedaron muy contentos por el evento.

Antenoche la plaza, que subió considerablemente el promedio de edad con respecto a la histórica noche de Abel Pintos, acompañó de pie y bailó con Galleguillo, quien se mostró feliz de compartir la noche con el Chaqueño, quien según él “sigue siendo el número uno”.

Antes del cantor salteño estaba previsto que pasaran, entre otros, Facundo Toro, José Ceña, Juan Martín Medina y dos homenajes, a los Tucu Tucu y a Balderrama. Mientras tanto, las nubes seguían expectantes.

Cosquín a sus pies

Tras el despliegue del Ballet Camin, Sergio Galleguillo abrió la sexta noche en la vecina provincia de Córdoba ante una multitud, que bailó y cantó a la par del artista riojano. El público fue cómplice directo del cantante riojano, que con un repaso por los temas de su extensa trayectoria, hizo vibrar al público que colmó la Plaza Próspero Molina.

El reloj marcaba la hora 22.30, cuando se abrió el telón del espectacular escenario con que cuenta uno de los festivales más importantes del país.

Allí subió una vez más, el representante mas destacado de La Rioja a nivel nacional, que mediante chayas y chacareras hizo poner de pie al público presente en la famosa plaza Cordobesa.

El Camión de Germán fue el primer tema que pasó y llevó a dar una vuelta al público presente. Luego, el artista riojano presentó a la Niñachay que lleva de gira por todo el país; también cantó el nuevo tema “todos a saltar” que lo presentó en forma oficial en el Chayero Sanagasteño, el pasado 17 de enero en La Rioja y cerró para la televisión pública con la tradicional Chaya riojana que puso de pie a todo el público presente, y la plaza cordobesa se su cubrió de blanco debido a la intensa nube de harina.

El público de todas partes del país jugó al carnaval junto al cantante.

La harina fue la despedida de Sergio Galleguillo y sus amigos que una vez más se retiraron del escenario ovacionados por la plaza Prospero Molina.

Otra ovación

En segundo turno subió al escenario Facundo Toro, quien continuó el camino de su amigo Galleguillo y mantuvo de pie al público con un variado repertorio.

El salteño inició su actuación pasadas la 1.15 de la madrugada y arrancó en la sexta noche de Cosquín con dos temas nuevos, y continuó con su espectáculo a pura chacarera con el tema La diablera. El cantante salteño volvió a demostrar todo su carisma con temas como “Se va el amor” y “El borrachito”.

El asombro llegó con su particular versión de “Ella vive enamorada”, el clásico de La Mona Jiménez y admitió “cada vez estoy yendo más a los bailes”. Toro cerró su presentación con la invitación de Guillermo Novellis, cantante de La Mosca, para culminar su actuación ovacionado en la sexta luna de Cosquín.

Tarde, pero seguro

El Chaqueño Palavecino cerró la sexta noche con una gran actuación. A pesar de que la lluvia amagó con aguar la fiesta, minutos antes de las cinco de la mañana cuando el cantor salteño comenzó su actuación, los pilotos y paraguas ya eran sólo un mal recuerdo.

En realidad el más esperado de la noche ya había aparecido un rato antes para ponerse en el rol de presentador y darle pie a la Delegación del Trichaco, con la que hasta cantó un tema y “calmó a las fieras”. El latido del bombo legüero marcó el comienzo del show del Chaqueño, quien entonó su emocionante versión de “Vidala para mi sombra” del poeta tucumano Julio Espinosa.

Después pasaron, entre otras, la zamba “Yo soy de allá” y el “Gatito de mala muerte”, para desatar un sapucay general con su infaltable bloque de chamamé para terminar su show.

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