Una enorme preocupación vivieron los dueños de la rotisería y fiambrería “Rico y Casero”, cuando una gran columna de humo alarmó al vecindario de la calle Catamarca. Los bomberos ingresaron con equipos autónomos al local para sofocar las llamas. Luego, se constató que las pérdidas fueron mínimas.
El denso humo que salía por los marcos de las ventanas y puerta que estaban con las persianas bajas hacía suponer que se trataba de un siniestro de proporciones. En la planta alta del comercio se encuentra una vivienda, por lo que rápidamente la alarma hizo que los moradores abandonaran el inmueble.
Los voluntarios al no observar llamas en el exterior del lugar esperaron a “que lleguen los dueños (del comercio) para no romper ni violentar las puertas”, apuntó el sargento primero Luis Guenchur a Diario Patagónico.
Una vez que se pudo acceder al local en medio de una nube negra, los bomberos ingresaron --como medida de prevención— con grupos autónomos para llegar hasta las llamas. “Se notaba un principio de incendio en la parte de una heladera y unas bolsas de residuos que había al costado de la puerta”, aseguró el encargado del operativo.
Así fue que los voluntarios atacaron primero las llamas que envolvían al freezer que a raíz de un presunto cortocircuito provocó el siniestro. Al mismo tiempo arribaban familiares del damnificado que rompían en llantos al pensar que no había quedado nada en el interior.
Sin embargo, el incendio fue sofocado a tiempo y las pérdidas materiales resultaron mínimas, indicó la madre del comerciante. Luego, continuaron los trabajos de ventilación debido a la concentración de humo que no permitía observar hacia el interior.
Personal policial de la Seccional Segunda y personal de Defensa Civil colaboró en la emergencia, mientras inspectores de Tránsito se encargaron de cortar la circulación en las calles laterales.
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