La cortina ideal para la proliferación de delitos

Con frecuencia, hay clausuras de departamentos vip que luego de algún que otro trámite retoman su actividad.

En Comodoro Rivadavia la preocupación por legislar en torno a los departamentos VIP tiene relación con la seguridad, ya que se ha comprobado y hasta decomisado allí alcohol y estupefacientes. También se han dado casos de trata de personas e incluso hubo crímenes y clientes heridos a golpes o con armas de fuego, además de asaltos que no siempre son denunciados.

La actividad que comenzó proliferando en el microcentro pronto se extendió y creció hacia los barrios, tanto de la zona sur como norte de Comodoro, captando igual cantidad de público, aunque se observa mayor concurrencia a los sitios céntricos donde se ubicarían las chicas en mejores condiciones físicas. Incluso los travestis también tienen ya ganado su lugar en el mercado.

No obstante, luego de algunos allanamientos que se hicieron en el último tiempo, sobre todo impulsados por la Seccional Primera dxe Policía, la oferta de sexo pareciera estar mermando en Comodoro. Según fuentes confiables, hay vip que ya estarían migrando a la zona del valle.

Así, de unos 150 lugares clandestinos que hubo en algún momento hoy se estima que solo funcionarían de manera muy oculta unos 50 VIP y de manera velada, a través de avisos clasificados con nombres de fantasía, otros 25.

Ante la actual falta de reglamentación, hoy las autoridades no pueden tener un control de lo que ocurre dentro de los vips, salvo cuando existen pruebas claras de que allí se esté cometiendo un delito, ya que de lo contrario sería ingresar en una propiedad privada.

“Por eso nosotros ingresamos a controlar los vips por otro lado: por la venta de alcohol, o cuando se encuentran estupefacientes o trata de personas. Pero son casos muy concretos”, señala el secretario de Gobierno municipal, Jorge Echelini.

Si bien desde la Policía se han efectuado diferentes allanamientos en los lugares donde clandestinamente se ejerce la prostitución, los procedimientos finalmente mueren en causas administrativas porque los dueños de los locales se amparan en la Constitución Nacional, presentan recursos y acuden a la única legislación vigente que data de 1936 y que es la Ley de Profilaxis.

A esto se suma que las causas judiciales que son giradas a la Fiscalía para que continúe el acto administrativo de la investigación no prosperan, más allá de que la policía sostiene que ha dado cuenta de que en cada allanamiento se verifica la venta de bebidas alcohólicas en forma ilegal, así como el hacinamiento de las mujeres y la presencia de civiles e integrantes de las fuerzas de seguridad que actúan de patovicas y que portan armas de grueso calibre.

A esta fecha, por ejemplo la práctica de sexo oral en la vía pública no constituye “delito” sino una simple contravención que corresponde analizar en el ámbito del Juzgado de Paz, como si se tratara de un caso de ruido molestos o la presencia de un ebrio en la calle.

Lo cierto es que desde la década del `40 la regularización y el ejercicio de la prostitución dependen del Ministerio del Interior de la Nación, e incluso todavía se sigue hablando en términos de “Casas de Citas”, porque eran espacios que estaban vinculadas a lugares donde había regimientos y se autorizaban por los francos higiénicos”.

El único vericueto legal que encontraron la policía y el municipio para que el juez penal autorice allanamientos, fue avanzar sobre la venta clandestina de alcohol en estos lugares, a partir de la ordenanza en vigencia que alude a su prohibición por considerar que es parte de otro comercio. Hasta el momento solo así ha podido entrar la policía en los departamentos VIP, donde finalmente se secuestran grandes volúmenes de alcohol y en algún caso también cocaína.

En los últimos tiempos, además, se le hace más difícil a las autoridades ingresar a estos sitios porque sus regenteadores se aseguran la inviolabilidad de dichos domicilios, por lo que cada vez hay más rejas en puertas y ventanas, para evitar el ingreso de policía.

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