Se llama Leonardo Cabral. En su local de Villa Domínico resguardó y refrigeró la medicina de muchos enfermos. Además ayudó a comunicarse a otros cientos de vecinos con sus familiares, facilitando la carga de celulares. En la puerta de su negocio colocó un cartel que reza: "Si necesita algo, pídalo tranquilo que lo vamos ayudar". Cientos de vecinos reconocieron al comerciante y lo bautizaron como "soldado heroico".
Sin embargo, ante éste panorama desolador, hubo personas que lejos de mirar para otro lado, se empaparon de solidaridad y decidieron dar una mano a los vecinos. Ese fue el caso de Leonardo Cabral, un joven que atiende un kiosko en la esquina de Belgrano y Posadas, en el barrio de Villa Domínico.
El comerciante colocó en la puerta de su kiosco un papelito que rezaba: "Sr. Vecino por los cortes de luz, sin necesita guardar algún remedio o cargar la batería del celular, pídalo aquí tranquilo, que lo vamos a ayudar” y remató con una frase tan simple como profunda: "Hay que ayudarnos entre nosotros".
De esta forma, Cabral "salvó" a muchos enfermos que durante los cortes de luz, no podía refrigerar sus medicamentos y además ayudó a comunicarse a cientos de vecinos con sus familiares, facilitando la carga de celulares. Su gesto fue destacado tras una lluvia de agradecimientos en el medio local EnLaMira.
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