Cortes de agua: una odisea para muchos

Cortes de agua: una odisea para muchos
La falta de planificación urbana que se produjo durante varios años en la ciudad llevó a la conformación de sectores que fueron ocupando terrenos, a los cuales se suman lotes entregados sin la totalidad de los servicios, hechos que inciden en que muchas familias buscaran distintas estrategias para abastecerse de un elemento esencial como es el agua. Es así, que ante los frecuentes cortes del servicio de agua, muchos vecinos que no poseen tanques deben juntar agua en botellas, bidones, comprar, o bien caminar para pedir un poco de agua potable y cubrir las necesidades mínimas.

Si bien el panorama se repite en distintos sectores de Comodoro Rivadavia, el barrio Stella Maris es uno de los principales damnificados por el imperante crecimiento demográfico, donde los cortes de agua que suelen ser más frecuentes durante el verano, llevan a que los vecinos tengan que sobrellevar la situación con grandes dificultades.

Ricardo Díaz junto a su familia vive desde hace un mes en el barrio Stella Maris, más precisamente en un sector donde “el agua llega de forma directa, y es una sola conexión para todos”. Por tal motivo, cada vez que se produce un corte en el suministro de agua, “juntamos con botellas, porque no nos alcanza para comprar el tanque y todas las cosas que se necesitan, así que mucho no se puede hacer. Si no, no nos queda otra que comprar agua” expresó el vecino.

Por su parte, Maribel Campos vive desde hace 3 años en la extensión del Stella Maris, donde debe buscar diferentes maneras para abastecerse de agua, y destinarla tanto a su hijo como sobrinos de corta edad, en especial, durante el periodo de altas temperaturas. De acuerdo a lo narrado por la vecina, “tenemos tanque pero no hay presión, así que directamente están vacíos”. En tal sentido recordó que la semana pasada “cortaron el jueves a la noche, así que no tuvimos agua durante el viernes, sábado y recién domingo a la noche llegó un poquito, pero después volvieron a cortar el agua. El lunes llegó el agua, y hoy (por ayer) volvieron a cortar así que tuvimos que ir del otro lado del barrio para que alguien nos regale un poco de agua”.

Es así, que para beber o cocinar, “compramos en el supermercado, y cuando hay agua tenemos que juntar en baldes para poder cocinar”. Campos indicó que para su familia debe comprar cuatro botellones a 150 pesos, los cuales les permite cubrir las necesidades de un solo día. Caso contrario caminan hacia otro sector del barrio para pedir agua; sin embargo, “cuando hay cortes, ya no nos quieren regalar el agua porque a ellos también les cortan. Así que se hace muy difícil, más con el calor porque se gasta rápido”.

“Sufrimos muchísimo el tema del agua”

Beatriz Miranda de Gómez, vive en el plan de viviendas “La Tehuelche” ubicado en el barrio Stella Maris, donde abastecerse de agua resulta una tarea cada vez más difícil. De hecho, remarcó que “sufrimos muchísimo el tema del agua, y no solamente cuando hay cortes, sino siempre, porque en el día no tenemos agua en el plan de viviendas. Recién en la noche podemos lavar y bañar a los nenes que es lo principal. Varios vecinos hemos comprado tanques, pero casi no hay presión”.

La situación que dichos vecinos viven a diario se intensifica, sin lugar a dudas, durante el verano. Periodo caracterizado como “terrorífico, porque sufrimos mucho por el tema del agua. En el sector de abajo vive gente que usurpó, ellos tienen agua en el día, y nosotros no tenemos nada. Recién a las diez u once de la noche tenemos un poco de agua. Algunos tenemos tachos afuera para usar esa agua en el baño, y lo del tanque solo para las comidas y los niños” expresó la vecina, quien también recordó que “nosotros estuvimos el fin de semana sin agua; supuestamente eran 36 horas y el sábado llegaba el agua, pero a nosotros nos llegó el domingo a las diez de la noche. Y el lunes a las 12 del mediodía ya no tenía agua, cuando el corte se anunció a partir de la medianoche del martes”.

El 23 de diciembre, se cumplirá un año desde que los vecinos de la cooperativa “La Tehuelche” viven allí, de manera que Mabel Anhorn presidenta de dicha entidad, sostuvo que “el tema del agua siempre ha sido bastante caótico. Si se hace un corte a las 24 hs, acá se corta 12 horas antes de lo programado, y vuelve un día después de que largan”.

Por tal motivo, “no solamente tenemos que juntar tachos y ver como lo solucionamos, sino que afecta totalmente a todos, por los caños pinchados que tenemos en los barrios de los 284 lotes que han entregado sin servicios en gestiones anteriores, y a quienes todavía no se les coloca el agua, entonces ellos lamentablemente tienen que afrontar la situación sacando agua de lo que tiene la cooperativa La Tehuelche. Lo mismo pasa en las manzanas que están en la terminación del barrio, y ellos tienen menos posibilidades porque si a nosotros nos llega un día atrasado, a ellos les llega un día y medio. Por eso, la situación del agua es terrible, hay que sobrellevarlo y no es fácil” sostuvo la vecina.

Finalmente, Anhorn indicó que ante la falta de tanques, muchos vecinos juntan agua en tachos, pero “al no estar cerrado como corresponde, los virus entran lo mismo, no es agua totalmente potable lo que los vecinos están consumiendo. Por eso, el tema del agua es terrible” remarcó.

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