Corte de ruta

Volviendo al reclamo, las comunidades aborígenes del barrio Namqom cerraron por completo el paso de los vehículos sobre la ruta nacional 11. Crecen los reclamos de viajantes y del sector comercial
Cuando parecía que el bloqueo sobre la ruta 11 por parte de comunidades aborígenes tendía a ir diluyéndose, el jueves por la noche se reanudó y se cortó el tránsito vehicular en su totalidad.

Dicha medida se produjo alrededor de las 20 horas, tomando por sorpresa a los viajantes, y a quienes custodiaban el piquete, como ser miembros de la Gendarmería Nacional y al personal policial que se encuentra apostado en el control caminero.

Lo particular fue el momento estratégico elegido por miembros de las comunidades aborígenes para concretar la medida, debido a que desde el día jueves, contingentes de escolares y turistas emprendieron viaje hacia la ciudad capital para festejar el 132º aniversario de Formosa, y quedaron varados gran parte del jueves y ayer viernes en la ruta.

En diálogo con La Mañana, familias enteras remarcaron su malestar y oposición hacia la medida: "No podremos a juzgarlos en el punto que ellos ponen como punto de partida para realizar el reclamo, puede que sea legítimo. Pero si mantuvieron liberada más de dos semanas una mano de la ruta para que el tránsito se pueda concretar, no pueden venir a cortar nuevamente toda la ruta sin un aviso previo. Es una falta de respecto para los demás ciudadanos", señaló un hombre que se trasladaba desde Clorinda hacia Formosa capital.

Al reanudarse el bloque total, se tuvo que habilitar nuevamente el camino alternativo, calle de tierra que se extiende por unos cuatro kilómetros que sirve para poder continuar viaje y evitar el corte de ruta.

Testimonios

"Este hecho ya escapa a los derechos de cualquier reclamo. No podemos ser víctimas todos los formoseños de un pedido de un sector", señalaba una mujer que acompañaba a su marido hacia el interior de la provincia, agregando además: "O si no, saldremos todos los ciudadanos a cortar ruta y la provincia queda bloqueada", afirmó.

Según trascendió, el bloqueo se levanta cada dos horas por el lapso de treinta minutos, lo que provoca que se generen largas hileras de vehículos que superan los 5 kilómetros.

La decisión de volver a cortar la ruta ha vuelto. Y las comunidades aborígenes continúan intransigentemente con el pedido de construcción de viviendas por parte del IPV.

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