La Corte neuquina inspeccionó la Colonia Nueva Esperanza

La Corte neuquina inspeccionó la Colonia Nueva Esperanza

El Tribunal Superior de Justicia inspeccionó la zona de Colonia Rural Nueva Esperanza, en la meseta capitalina,  en el contexto de la acción procesal administrativa que presentó la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Neuquén (DdP) por contaminación ambiental.

 

El recurso de la Defensoría tuvo en cuenta también la falta de regularización de lotes en el sector y la necesidad de constatar las condiciones de vida de los vecinos.

La inspección estuvo a cargo de Oscar Massei, vocal del TSJ y personal de dicho poder; el titular de la Defensoría, Ricardo Riva junto técnicos del organismo y vecinos del barrio.

La acción de la Defensoría tuvo por objetivo garantizar las condiciones necesarias de infraestructura, capacitación, programas de promoción de la ruralidad, actividades productivas y de comercialización, suministro de agua para consumo personal y riego en cantidades suficientes y servicios públicos básicos.

Se agrega el interés de alcanzar una producción sostenida en condiciones ambientales dignas de acuerdo al objetivo con que fue proyectado el sector de la Colonia Rural Nueva Esperanza.

En ese sentido se sostuvo  la necesidad de fijar un plazo razonable “que ponga coto, de una vez por todas, a la incertidumbre que genera la pasividad constatada por parte del Ejecutivo municipal, que viene perpetrándose a lo largo de tantos años”.

Dentro de los reclamos de los vecinos del sector estaba el de obtener finalmente el título de sus tierras.

La Defensoría, solicitó con dicha acción al intendente dar cumplimiento con las ordenanzas 6799/94 (creación de la Colonia como sector productivo); 6899/95 (ampliación de la cantidad de adjudicatarios); 10657/06 (autorización al Ejecutivo a regularizar lotes); 11632/09 (autoriza la venta de parcelas).

La acción procesal subrayó al momento de interponerla, la necesidad de que el Municipio avanzara rápidamente en la suscripción de los boletos dado que si hubiera seguido con sus ritmos administrativos, “para cumplimentar los restantes procesos de escrituración, sólo contemplando la primer etapa deberíamos esperar casi 20 años”.

Comentá la nota