El expediente pasó más de un año en poder de la Cámara de Diputados sin que el cuerpo lo evalúe. Tal falta de tratamiento fue la condena de la iniciativa que tenía el aval del Senado.
El proyecto fue presentado por el senador nuevista Horacio Colombo (mandato cumplido) y logró el aval de la Cámara alta en noviembre de 2009.
El expediente, entonces, pasó a manos de Diputados, cuerpo legislativo que en la sesión del 2 de diciembre de ese mismo año lo remitió a la comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General para su pormenorizado estudio.
El análisis del expediente habrá sido tan concienzudo que trascurrió todo el año pasado sin que la comisión emitiera dictamen. Sin ese despacho (opinión), la iniciativa no fue incluida en los Orden del Día de temas a tratar en las sesiones y, por consiguiente, no fue analizado en el recinto en el 2010.
De acuerdo a lo establecido en la Constitución provincial en su artículo 124 “Ningún proyecto sancionado por una de las Cámaras, en las sesiones de un año, puede ser postergado para su revisión sino hasta el período siguiente; pasado éste, se reputará nuevo asunto y seguirá como tal la tramitación establecida para cualquier proyecto que se presente por primera vez”.
Es decir, el expediente logró media sanción de una cámara legislativa en 2009 y como en el 2010 no logró el aval del restante cuerpo parlamentario, el mismo será destinado a Archivo.
A partir de la determinación de Diputados - de no tratar el expediente (ya sea para avalarla,o o no) - el cuerpo parlamentario le dio el empujón final para que el mismo se sume a decenas de proyectos que tendrán el mismo destino: el arcón de las iniciativas desechadas.
Las urnas virtuales deberán esperar
Voto electrónico (también conocido como e-voto) es una expresión que comprende varios tipos de votación, que abarca tanto modos electrónicos de emitir votos como medios electrónicos de contar los votos.
El ex senador Horacio Colombo, en la redacción del proyecto de ley que le habilitaría al Poder Ejecutivo provincial a implementar el voto electrónico en las elecciones legislativas de 2011, apuntó que la utilización de la computación en alguna fase del procedimiento de votación no es nueva. El ex legislador había comentado que desde la década del sesenta en que en los EE.UU. se introdujeron las tarjetas perforadas para votar, comenzaron a usarse computadoras para el escrutinio.
En el texto del desestimado proyecto se comentaba que si bien no se discuten las ventajas que presenta el voto electrónico, tales como la comodidad de poder sufragar desde la casa o el trabajo a través de Internet, o la velocidad con que se obtienen los resultados, a la hora de evaluar las desventajas o inconvenientes aún no superados, las opiniones son de las más variadas.
Según lo apuntado, estos últimos discurren sobre temas como la posibilidad real de autenticar la identidad del votante en el sufragio por Internet, la privacidad, la integridad del resultado, la seguridad del sistema -los organizadores electorales se enfrentan a nuevos conceptos tales como el hacking, los virus, los trojan horses, a los que se agregan otras cuestiones relacionadas con el impacto de las nuevas tecnologías.
En Argentina, la prueba piloto - o simulacro - de votación electrónica se concretó en la elección del 24 de octubre de 1999. En dos mesas de la ciudad de Mendoza se habilitaron sendas urnas electrónicas en las que se invitó a los sufragantes a emitir un voto de fantasía luego de emitir su voto real en la forma tradicional.
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