Es una jugada de alto riesgo, que va en sentido opuesto al espíritu de conciliación que quiere instalar el Superior Tribunal de Justicia. Se teme que el desfinanciamiento afecte el pago normal de salarios.
Es una jugada de alto riesgo, que va en sentido opuesto al espíritu de conciliación que quiere instalar el Superior Tribunal de Justicia. Se teme que el desfinanciamiento afecte el pago normal de salarios.