En Paraná se calcula que están entrenando unos 500 corredores y la cifra se triplica si se suman los que lo hacen solo por recreación. Así se baten récords de ventas en indumentaria y relojes
Mirando, uno puede advertir quiénes son los que se toman el deporte más en serio y los que están recién empezando o lo hacen solo por tratar de ponerse en forma.
Eso sí, hay algo en lo que todos coinciden: gastan mucho dinero en indumentaria. Es que buscan encontrar la mayor comodidad para mejorar tiempos o conseguir distancias más largas y además, en la medida de lo posible, estar a la moda de lo que se usa en el planeta.
En ESPN Run se ven las grandes carreras en las ciudades más lindas del mundo y además, las marcas, aprovechan para vender sus últimas creaciones.
El fenómeno es tan grande que hace unos días se conoció una noticia que sacudió a la mercadotecnia argentina: “De acuerdo con las estadísticas de la principal cadena de venta on line de artículos deportivos, en los últimos meses la demanda de productos vinculados al fútbol fue desplazada por el calzado y la indumentaria para la práctica del running”.
En la actualidad, running, fútbol y moda deportiva representan el 50% de las ventas de la firma Netshoes (un portal de origen brasileño especializado en deportes) en la Argentina, aunque con una tendencia creciente de la demanda de los corredores. “Hoy, las dos categorías están muy parejas en las ventas en unidades de la Argentina, pero con la diferencia de que en facturación el running hoy tiene un peso más importante, porque debido a la alta tecnología el precio promedio es más alto. La demanda de artículos de running, además, es especialmente fuerte en el interior, debido a que en muchas plazas el canal on line es la única alternativa para acceder a las novedades de marcas especializadas como Asics o Mizuno”, explicó Santiago Revello, gerente de Marketing de Netshoes Argentina.
En una rápida visita a los comercios de la capital provincial y hablando con un par de corredores que hace unos cinco años comenzaron a entrenar, se observa que el fenómeno está latente. Es que la indumentaria para salir a correr ya tiene sus espacios exclusivos en las tiendas de deportes que, a decir verdad, no se caracterizan por tener una gran variedad de modelos y los precios son muchas veces exorbitantes, por arriba de los valores de otras ciudades.
Por esos los corredores, que se calculan cerca de 500 los que practican todo el año, compran en locales exclusivos o por Internet.
Correr en el invierno
* Una buena campera de lluvia para running oscila entre los 500 y los 800 pesos.
* La calza para salir a correr en invierno se consigue entre los 80 pesos y los 150 pesos.
* Cada vez aparecen más marcas de zapatillas para correr con mucha tecnología y buenos precios. Están las de 500 pesos y se llega hasta las de 1.000 pesos, que son muy buenas.
“Te aseguro que el que entrena para una carrera no para más”
En realidad, la frase completa de Víctor Flematti fue: “Te puedo asegurar que el que entrena para una carrera y corre por primera vez no para más”. Él hace cuatro años que comenzó a entrenar. Es uno de los que se sumaron para ver qué pasaba y ahora ya corre en todas las carreras que aparecen en la zona y cuando puede sale a otras provincias.
Como Víctor, hay medio millar de personas que entrena unas cuatro veces por semana, más los días de carreras. Están los que hace 20 años que salen a recorrer las calles de la ciudad y aparecen los que se animaron en el último verano. Están los que ya corrieron maratones en el extranjero, los ciclistas profesionales que ahora aprovechan la movida para sacarse las ganas de pedalear, correr y también nadar.
Es que se armó todo un circuito en donde se combina el duatlón con el triatlón y este último año aparecieron las carreras entre la naturaleza, también con un éxito inusitado.
Para poder entrenar en todas estas superficies, primero, hay que salir a buscar buen calzado. Uno de los que entendió el negocio fue Gonzalo Salas, que vende diferentes marcas que tienen la última tecnología desarrollada para los corredores.
En el mercado también se abrió un abanico de accesorios y complementos. Por ejemplo, las sales de rehidratación (120 pesos y duran todo el mes) o el gel que se toma durante las competencias o entrenamientos largos que cuesta 35 pesos, cada uno. Las inscripciones a las carreras, por ejemplo, pueden ser gratuitas o llegan a tener un costo de 200 pesos. Todo depende de la distancia y la marca que patrocine el desafío. Ahora, una de las inversiones más caras que se están haciendo son los relojes que tienen cronómetro, con cardiotacómetro y GPS. Los que se compran en el país valen 6.000 pesos y si tienen la chance de comprar en el exterior rondan los 4.000 pesos.
Comentá la nota