Correa: “Adherimos a un proyecto político”

El primer candidato a diputado del socialismo, que se presenta como colectora de Farizano, afirmó que Neuquén necesita una reforma del Estado y relativizó las diferencias internas de la coalición respecto a Nación.
Neuquén > Eduardo Correa, primer candidato a diputado por el Partido Socialista en apoyo a la fórmula provincial del Frente Neuquino que postula a Martín Farizano y Nanci Parrilli, aseguró que el sector que representa apuesta a un cambio “en la matriz política” dentro de la provincia, más allá de las diferencias que puedan existir dentro de la coalición respecto a los distintos posicionamientos frente al gobierno nacional.

Señaló que lo que está en juego es la respuesta que hay que dar a “las demandas económicas y sociales” y que para ello se necesita una reforma del Estado.

Propuso, además, la conformación de un consejo que funcione de manera permanente y en el que estén representados todos los sectores, más allá de la puja salarial.

¿Por qué decidieron el apoyo a Farizano en las elecciones del 12 de junio?

Es el apoyo a una lista donde no nos sentimos colectora de nada, sino que adherimos a un proyecto político. Colectar significa sumar sin diferenciar y lo que se construyó alrededor del Frente neuquino es una suma que tiene sus matices, donde hay contradicciones, como las diferentes posiciones que tenemos respecto al gobierno nacional, pero donde lo importante es que hemos subordinado esas contradicciones a lo principal, que es la demanda que tiene esta provincia de generar un cambio en los modos, los estilos y los objetivos del gobierno provincial.

El Gobierno hegemónico de un solo partido es razón suficiente para que de por sí esto signifique una fuerte demanda a los partidos políticos para encontrar denominadores comunes de una propuesta política que en todos estos años no había ocurrido. Siempre los armados estuvieron cruzados por distintas líneas de afinidades pero también de desavenencias.

A nivel nacional el Socialismo tiene dos posiciones, una a favor y otra contraria al kirchnerismo. Fue ésta última la que ganó por amplia mayoría en las internas. ¿Cómo se ubican ustedes en ese escenario?

El Partido Socialista a nivel nacional tiene una línea que ganó con el 95 por ciento de los votos, la disidencia que plantea que el partido sea un apéndice del proyecto kirchnerista es mínima. Nosotros estamos alineados como el partido en la independencia y en la autonomía, planteando la conformación de un frente progresista junto con Giustiniani y Binner.

¿Pero el proyecto del frente en la provincia es kirchnerista?

No, el partido a nivel nacional coincide mucho con Farizano, donde ve en el gobierno nacional algunas cuestiones para apoyar y otra que no. No lo he escuchado nunca decir a Farizano que apoya el proyecto nacional. Sí avala algunas cuestiones y se plantó en una posición de amplitud que no es prokirchnerista y que las conserva en el gobierno municipal. Acá lo que está en juego es la respuesta que hay que darle a Neuquén y a las urgentes demandas económicas y sociales que tiene toda la provincia. No somos ni pro ni anti, y respecto al MPN es lo mismo. En lo que no estamos de acuerdo es con esta forma de contenido y valores con los que el MPN ha gobernador en los últimos años, desde que perdió el proyecto de provincia y dejó de lado sus banderas.

¿Desde cuándo cree usted que pasa esto?

Desde los gobiernos de Sobisch en adelante, donde el MPM toma un modelo al estilo de lo que era lo dominante, que tenía que ver con el modelo único neoliberal y de ajuste. A mi me tocó ser diputado cuando enfrentamos el proyecto de ley de emergencia económica que implicaba el despido de miles de empleados públicos y de recortes.

¿No visualiza una diferencia de esto que describe con la actual gestión de Sapag?

Vemos una diferencia de modos y de estilos, que la tiene Sapag, es una persona mucho más educada desde el punto de vista de las relaciones políticas pero no ha cambiado la matriz de la administración del gobierno. No se puede creer que con más de ocho mil millones de pesos en el presupuesto no podamos vivir tranquilos 500 mil neuquinos. Esto es porque objetivamente aquella frase de Sobisch de que los créditos se dan, y si es para los amigos mejor, hoy se repite en un núcleo cerrado que es el beneficiario de los réditos y de los ingresos que tiene la provincia. El resto es a distribuir en una pequeña proporción. Antes el edificio de la Legislatura y hoy el centro Administrativo Ministerial representan un mismo estilo de concebir el poder: concentrado, hegemónico, y centralizando en lo físico y edilicio lo que políticamente expresan mientras, paralelamente, en localidades de la provincia como Zapala, sus habitantes se van porque no hay un desarrollo económico.

¿Qué proponen ante esta situación que señala?

Cuando Farizano habla de cambiar la matriz política de la provincia no está hablando de cambiar sólo el gobierno, es cambiar la organización del Estado y producir una profunda reforma. Descentralizar los ministerios y los entes para que puedan estar más cerca de la gente.

¿Y cómo lo harían?

Regionalizando. Hay que producir regiones con nodos que permitan adecuar el Estado a ese funcionamiento para que no esté concentrado en Neuquén capital y que la gente pueda tener donde interactuar para su desarrollo productivo, turístico, poblacional. No subgobernaciones, pero sí democratizando.

¿Qué aporte harán desde la Legislatura si son elegidos como diputados?

Desde el primer día a producir las herramientas legislativas que nos permitan esta organización del Estado provincial de regionalización. Otro elemento importante es la instauración del diálogo político y social en la provincia. Hay que dejar de aplicar la política de oídos sordos que llega tarde cuando los incendios ya se produjeron porque no se escuchó antes a la gente. Creemos en la necesidad de conformar un consejo económico, social y político que esté integrado por todos los actores que componen el tejido social de la provincia y que debe funcionar de manera permanente.

Independientemente de la puja salarial, se debe convocar a las organizaciones sindicales y empresariales, a los mapuches e instaurar dentro del Estado el problema de la tierra, que es grave.

¿Desde lo electoral qué expectativas tienen?

Tenemos una lista plural con representantes de autoconvocados, mapuches, del colectivo de lesbianas y gay. Gente que forma parte de esas y otras organizaciones, del ARI disidente que no está en alianza con Bermúdez y el Partido Intransigente. La expectativa es integrar un bloque que acompañe la gestión de Farizano y creemos que podemos jugar un papel importante de consensos en este proceso de cambio.

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