Según los cálculos, más allá de todos los vaivenes de la economía nacional y provincial, esperan continuar con la tendencia alcista. Eso sí, los presupuestos están atados al movimiento de precios.
Tanto los corralones chicos como los grandes tienen dificultades con los cambios constante de precios, pero, más allá de esta contingencia esperan tener un muy buen año de ventas.
En las empresas más pequeñas se enojan porque no consiguen materiales o tienen que retocar los valores una vez por semana.
El ejecutivo de una firma familiar que tiene su sede en calle Blas Parera lo ejemplificó mejor: “Como la construcción tiene tanta cantidad de componentes siempre hay que estar tocando los precios. Por ejemplo, si sube el petróleo, aumentan los caños”, remarcó. Ellos tomaron como política explicarle a sus clientes cómo se mueve el mercado para no generar desconfianza.
En el barrio San Agustín, en la otra punta de la ciudad, la situación se repite. Un empleado, con años de experiencia en el rubro, advierte: “Los presupuestos no congelan los precios”. Haciendo referencia a que si el comprador va a pedir hoy el costo de un listado de materiales, tiene que saber que mañana, seguro alguna modificación tendrá.
Al parecer en el mundo de la construcción se está escuchando el rumor de que en las próximas semanas estaría subiendo el precio del hierro. “Hace un año que no se tocan los valores. En algún momento se tiene que tocar el precio”. Por estos días la barra de 8 cuesta 29 pesos.
Grandes
“El problema es tanto para los grandes como para los chicos. El tema es que nosotros tenemos muchos más proveedores y por lo tanto más cantidad de cambios en los precios”, aseguró a UNO el gerente general de Riomat, Horacio Vicentín.
Las modificaciones se hacen tanto en las subas como también en las bonificaciones.
El ejecutivo destacó que no tienen problemas con el cumplimiento de los proveedores más allá de la alta demanda de materiales que existe en todo el país.
“Nosotros tenemos una programación de compras que planeamos con la debida antelación”, reveló.
La firma se adelanta en las compras porque reconoce que el crecimiento de la economía en el país y en la provincia se mantendrá firme hasta, por lo menos, julio y agosto.
También reconocen que si luego hay algún cambio tendrán que ver en forma exclusiva con el comportamiento de los inversores y no con la macroeconomía.
La cifra
90 Días son los que tomaron algunos corralones para hacer una evaluación en las ventas. En la mayoría están sorprendidos con los resultados teniendo en cuenta que en diciembre tuvieron muy buenas ventas. Habitualmente es un momento del año en que todo se paraba y luego se retomaba en enero. Al parecer, el primer mes del año, en contrapartida fue “bastante flojo” y el repunte se generó en febrero. Ahora, en marzo, las expectativas son “muy buenas” teniendo en cuenta que se reactivó por completo la rueda de la construcción. Ahora esperan que “las denuncias de obras” se concreten para tener un gran año en general.
Los precios de los materiales clave para la construcción
La bolsa de cemento se consigue en los corralones de Paraná a 37 pesos.
Otro insumo básico para la construcción es la bolsa de cal, que en el mercado local cuesta 18,50 pesos.
Mientras que los cinco metros de piedras, con el reparto, también dentro de Paraná, tiene un valor de 1.200 pesos aproximadamente.
Un flete con cinco metros de arena, con envío dentro de la ciudad, cuesta 250 pesos.
En cuanto al hierro de 8 milímetros de diámetro, el más común en la construcción, sale 29 pesos la barra.
En enero, tal vez por el fenómeno del turismo, la actividad cayó. El repunte fue en febrero y este mes marca las expectativas alentadoras para el resto del año.
Comentá la nota