La Corporación Andina ofreció financiar obras en Córdoba

Ramón Mestrese retiró conforme del encuentro. No se habló de montos ni de proyectos específicos.
Eduardo Bocco. Enviado especial a Bogotá Colombia. El calor húmedo de Medellín quedó atrás. La cumbre de seguridad alimentaria es historia.

Un vuelo de 50 minutos deposita a Ramón Mestre en Bogotá. Su agenda indica que tendrá una reunión con directivos de Transmilenio, una sociedad anónima de capitales estatales que desarrolla un sistema de transporte público integral.

Sin embargo, los mismos funcionarios de Transmilenio le organizaron antes una reunión con ejecutivos de la Corporación Andina de Fomento (CAF), organización internacional que financia obras de infraestructura a gobiernos nacionales, provinciales y locales y que tiene una oficina en Bogotá, menos montañosa que Medellín, pero con la misma vegetación y similar humedad.

La CAF funciona en un edificio de jerarquía ubicado en un barrio residencial. Sus oficinas están ubicados pisos arriba de la Embajada de Inglaterra. Tal vez por esa razón, los cordobeses no se sorprendieron de la minuciosa revisión de la policía, que lleva perros que capaces de detectar droga y explosivos plásticos.

Luego, la comitiva admitiría que estaba en un error. La desagradable ceremonia se repite en hoteles, comercios, restaurantes y bares. Abren bolsos, cachean, pasan detector de metales. Sin dudas, la guerra de Colombia aún no terminó, pero sus habitantes ya tienen incorporada la situación y la asumen como trámite más.

Finalizada la requisa, Mestre y el ex concejal Juan Pablo Díaz Cardehillac llegan a la sede Colombia la CAF, donde se reunieron con la asesora del directorio, Soraya Azan, quien ofreció financiamiento para obras de infraestructura como transporte, ejemplo.

Satisfacción. Si bien no se habló de montos de crédito ni mucho menos de tasas, Mestre se retiró satisfecho. Es que cuando le preguntó a la ejecutiva si la crisis financiera internacional frenó las operatorias, esta respondió: “La verdad que no. Figúrese que la CAF financió obras en Argentina en 2002 y nunca demoró los créditos a pesar de la compleja situación que atravesaba su país en esos tiempos”.

La Corporación Andina tiene su Banco de Desarrollo Latinoamericano, que es una herramienta para realizar las operaciones. Azan se puso a disposición del intendente electo de Córdoba y recordó que el organismo ha desarrollado programas de acción con varias provincias.

De inmediato, Mestre se trasladó a la sede de Transmilenio, una sociedad cuyo paquete accionario está mayoritariamente en manos de la Municipalidad de Bogotá (70 por ciento). El resto se distribuye entre otras empresas del estado colombiano.

Transmilenio comenzó a funcionar hace 11 años en la capital colombiana y luego extendió su accionar a otras ciudades latinoamericanas, a las que proporcionó y proporciona estudios técnicos y asesoramiento, entre otros rubros de su porfolio.

Es un sistema de transporte urbano de pasajeros tomado de Curitiba, aunque aplicado a las características de Bogotá, que es una ciudad desarrollada entre las sierras.

Tras dos horas de reunión y una posterior recorrida por estaciones de enlace, Mestre dijo que por lo que pudo observar, el modelo bogotano es difícil de trasladar. Sin embargo, remarcó que se trae algunas muy buenas ideas y que seguirá en contacto con funcionarios de la empresa.

Allí concluyó la gira de Mestre por Colombia. Se dirigió al aeropuerto y viajó a Panamá. Allí se encontraría con su esposa y sus dos hijos para pasar unos días de descanso en una playa de ese país.

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