Se pensaba como una costumbre perdida. Sin embargo, en muchos barrios de Córdoba los vecinos volvieron a sacar las sillitas y el mate, una costumbre que se recupera frente al temor generado por la inseguridad.
Durante las tardes de verano, en los barrios se comienza a ver movimiento. Es la gente que luego de despertarse de la siesta, sale a la vereda a encontrarse con sus vecinos para disfrutar de una charla con mate y criollitos de por medio. Los motivos de las charlas son amplios: desde el chusmerío del barrio, hasta hablar de la familia, la salud política o fútbol.
"En el verano nos gusta salir a tomar mate y salir a tomar fresco a la vereda, mientras los chicos juegan", sostiene Patricia Tavella quien en la calle Tissera de barrio Talleres comparte unos mates junto a sus hermanas y su madre, frente a la puerta de su casa. La cuadra no tiene luz hace meses, pero Patricia instaló un foco en la puerta de su vivienda para poder estar en la vereda.
Comentá la nota