Hace 15 años que no pasaban las máquinas en el camino de acceso a la Escuela Secundaria Agraria N°1 EL TATU y la primaria, Escuela N° 16, que desde hace 4 años se tornaba absolutamente intransitable cada vez que llovía, perdiendo decenas de días de clase al año unos trescientos alumnos que ambos establecimientos tienen como matrícula regular.
La lucha de los padres de los alumnos, tiene casi cuatro años, cuando iniciaron una serie de reclamos, primero con notas, luego con visitas y al final con presiones, tanto al Departamento Ejecutivo y el Intendente que “nunca los atendió” y al Concejo Deliberante donde, el actual cuerpo de ediles opositores hizo mucha fuerza para que al fin, en estas horas se haya conseguido reparar el camino.
Una reparación a medias
Si bien es cierto que estamos contentos -explica la mamá Marina- no es lo que estabámos pidiendo, porque esto que hicieron es tosca, cuando nosotros queremos una solución definitiva con el material que ofrece Siderca (Tenaris) y que no quieren ir a retirar, nosotros no podemos pagar el transporte”, explicó esta mama que tiene dos chicos en el primario y una hija en el secundario.
“El municipio no hizo nada -agrega Mariano Acuña- cuando le preguntamos si aquella promesa “de 40 días del Secretario de Cáffaro” se había cumplido. No, nada de nada, agrega- si esto no fuera por la empresa CAR-JOR que donó sus servicios y por el diputado Marcelo Torres que pagó el combustible, todavía estaríamos esperando que nos atienda Cáffaro”.
Desde Morano hasta hoy
Una abuela llamada Catalina, que llevó a sus hijos a las dos escuelas y ahora acompaña a la cooperadora para apoyar a sus nietos, le decía ayer a EL DEBATE “Mire Daniel, en este camino no se le hizo nada desde que estuvo el intendente Morano, hay que tener en cuenta que es un camino rural y que los productores de los campos tienen que sacar sus productos por él, entonces cuando llueve se va arruinando y se le debe hacer un mantenimiento. Esperemos que no tengamos que volver a esperar otros 15 años, queremos que se le dé una solución definitiva. Cuando llueve un lunes, recién se puede volver a transitar para enviar los chicos a clases, con suerte el viernes, y así pierden toda la semana. No hay derecho!, y qué pongan la plata que viene del fondo Educativo en estas cosas que se necesitan”, dijo muy contenta por lo que juntos pudieron conseguir para alumnos y docentes.
Todos contentos, algo importante, se logró.

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