Un grupo de vecinas proponen sumarse a la actividad que se desarrollará el próximo sábado 21 de marzo en distintas ciudades del mundo. La original propuesta consiste en dejar en alguna plaza o lugar público libros que tengan en la casa y quieran "liberarlos" para que alguien más los lea. La persona que quiera leer uno se lo lleva y luego deberá volver a “liberarlo”. Conocé la iniciativa en esta nota.
Con la llegada del otoño, se aproxima una nueva “siembra de libros”, un movimiento de promoción de la lectura impulsado desde “El Club de los libros Perdidos” que año tras año suma adeptos en todo el mundo.
A nivel local, un grupo de vecinas tomó la iniciativa y propone a la comunidad participar de la convocatoria mundial el próximo sábado 21 de marzo de 10 a 14hs..
La propuesta es simple: consiste en elegir aquellos libros que leyeron o no quieren leer –en buen estado- y “sembrarlos” (dejarlos) en un espacio público, que puede ser una plaza, afuera de una heladería o el supermercado.
En La Angostura sugieren colocar los libros en una caja que sea reciclable con un cartel que indique a los futuros lectores que se pueden llevar el libro y disfrutarlo.
“La idea es que se instale en la Villa algo distinto, que va más allá de las ideologías, de política o cualquier otro tema que divida”, comentó la vecina, quién prefirió mantener su nombre en reserva para no personalizar la convocatoria.
Pero la propuesta va más allá de fomentar la lectura; también exige una actitud de madurez ciudadana y de respeto por el otro. Se supone que la gente que tome el libro, se lo llevará a su casa para leerlo, lo conservará en buen estado y luego volverá a ofrecerlo (sembrarlo) para que alguien más lo lea.
La iniciativa de “El Club de los Libros Perdidos” también sugiere indicar en la primera página del libro, que “el libro forma parte del Club”; “Que es de quien lo encuentre pero que al finalizar su lectura deberá ser liberado, para que pueda ser disfrutado por otras personas nuevamente” y colocar “El día y el lugar en dónde fue perdido, así en cada liberación será posible saber por dónde ha viajado”.
En el mundo se han “liberado” miles de libros en distintos lugares públicos. Ahora, quienes los encontraron tienen la oportunidad de liberarlos y permitir así que sigan circulando.
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