Los niños interesados podrán hacerlo en el espacio cultural del "Instituto Saturnino Unzué". Desde 2007, el Plan Nacional de Desarme logró sacar de circulación más de 141 mil armas y más de 1 millón de municiones
Los niños que se acercaron al stand del Renar pudieron vivir la experiencia de inutilizar sus armas de juguete mediante el uso de una prensa hidráulica, simulando la misma operatoria que se instrumenta para destruir las armas de fuego en los puestos móviles que el organismo hace circular por todo el territorio nacional, informó el Ministerio de Justicia en un comunicado.
De esta manera, se consignó, el Plan Nacional de Entrega Voluntaria de Armas de Fuego se sumó a la campaña pública "Argentina, el verano de un amor. Más la conocés, más la querés", organizada por Presidencia de la Nación en la ciudad, donde miles de veraneantes pudieron asesorarse acerca de la campaña de concientización del organismo acerca del peligro que conlleva la manipulación de armas de fuego.
El Renar recordó que desde 2007, el Plan Nacional de Desarme logró sacar de circulación más de 141 mil armas y más de 1 millón de municiones. El material es destruido y el metal obtenido se recicla para luego donarlo al Hospital de Pediatría Juan Pedro Garrahan.
Este programa forma parte de una política integral de prevención de la violencia armada, que incluye medidas de control del mercado legal y medidas de persecución del mercado ilegal de las armas de fuego. El plan tiene como objetivos la disminución del uso y proliferación de armas y municiones, la reducción de accidentes y hechos de violencia, la sensibilización acerca de los riesgos de la tenencia y uso de armas y la promoción de una cultura de no violencia y resolución pacífica de conflictos.
El plan se realiza en el marco de la declaración de la emergencia nacional en materia de tenencia, fabricación, importación, exportación, transporte, depósito, almacenamiento, tránsito internacional, registración, donación, comodato y compraventa de armas de fuego, municiones, explosivos y demás materiales controlados, registrados o no, a través de la ley 26.644 que fue aprobada por unanimidad en ambas cámaras.
Según el Renar, la proliferación de armas en manos de civiles tiene como consecuencia un aumento del número de muertos por accidentes, homicidios o suicidios. También incrementa el riesgo de morir o resultar herido en una situación de delito o bien, que las situaciones de conflictos interpersonales sean resueltas de manera violenta.
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