José Félix Aldao fue sacerdote y soldado del Ejército Libertador. Francisco Pérez pidió incluirlo en la galería del Salón de los Pasos Perdidos. Una figura polémica.
La galería contiene los retratos, en pinturas al óleo o fotografías, de los mandatarios que tuvo la provincia, desde los teniente gobernadores de la jurisdicción del Cabildo de la ciudad, pasando por los gobernadores de la Intendencia de Cuyo (entre los que se encuentra San Martín), hasta llegar a nuestros días.
La iconografía que se instalará ahora es la del polémico ex mandatario Aldao (ver aparte), quien gobernó el territorio 3 años, a partir de 1842, y aunque fue reelecto no pudo asumir su segundo mandato al sufrir un cáncer de piel en la frente que lo llevó a la muerte. El período de su actuación correspondió a la complicada época rosista, y la lucha encarnizada entre federales, a cuyas filas perteneció, y unitarios.
Es posible que la imposición de la representación de este religioso y militar en la galería legislativa, despierte comentarios a favor y en contra. "Pero, fue un gobernador elegido por las normas de ese momento, y el cuadro debe colocarse", señaló el profesor Fabián Agostini, consultado por este diario.
Según fuentes del Ministerio de Cultura, cartera que impulsó la instalación de la imagen por pedido de Francisco Pérez, la decisión está asociada con la política del gobernador de recuperar símbolos. Así ocurrió el 17 de agosto pasado con la inauguración del Memorial a la Bandera de los Andes y la exhibición de los recuperados estandartes españoles, que San Martín obtuvo en batallas ganadas a los españoles, y que estaban en Buenos Aires. En el mismo sentido se inscribe la cabalgata desde El Plumerillo al Memorial del Parque Cívico, el 18 de enero de este año, para homenajear al Ejército Libertador.
"Pieza única"
El operativo también fue confirmado por el director nacional de Patrimonio y Museos, arquitecto Alberto Petrina. Este funcionario federal explicó a este diario que la iniciativa partió de Pérez, quien había instruido a la ministra de Cultura, Marizul Ibánez, a formular el pedido a la Secretaría de Cultura de la Nación.
Fue ahí donde intervino Petrina, mediando ante el Museo Nacional de Historia, donde se encontraba como pieza única el retrato del dominico y militar, pintado por el chileno Fernando García del Molino.
La primera intención del mandatario mendocino fue lograr la donación de esa imagen a Mendoza, pero razones legales impedían esa posibilidad: el cuadro fue adquirido por la Asociación de Amigos del Museo con cargo a permanecer dentro del acervo de la institución, con imposibilidad material de salir de esa institución.
Entonces, los técnicos de la entidad, ubicada en Parque Lezama, hicieron una reproducción sobre tela, calificada de "impecable" por quienes la vieron, utilizando una moderna tecnología. Y ese es el material que llegó la provincia y que seguramente el miércoles será colocado en las paredes de la Legislatura.
El arquitecto Petrina comentó que otros estados provinciales recibieron elementos históricos o patrimoniales, como la Bandera Ciudadana que portó la IV División del Ejército de los Andes al mando del teniente Juan Manuel Cabot, entregada a San Juan. O la pica donde fue clavada la cabeza del asesinado caudillo Chacho Peñaloza, que pasó a pertenecer al gobierno de La Rioja.
El pintor
García del Molino, quien pintó a Aldao, nació en Chile en 1813. Fue pintor, dibujante y litógrafo. Dedicado al género del retrato, los años del gobierno de Juan Manuel de Rosas, coincidieron con su mayor producción. Fue una suerte de pintor oficial rosista, cumpliendo una función que en los tiempos modernos desarrolla un fotógrafo presidencial, para el caso Víctor Bugge en la Casa Rosada.

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