El control biométrico de los electores genera dudas

El control biométrico de los electores genera dudas

La empresa a cargo del sistema tuvo problemas en las elecciones en Venezuela.

La Cámara Federal Electoral anunció ayer una prueba piloto que se llevará a cabo en Salvador Mazza, Aguas Blancas, La Quiaca y localidades fronterizas de Formosa, Chaco, Misiones y Corrientes. Se trata de un control biométrico destinado a detectar votantes con domicilio y empadronamiento falso. Un informe de la Cámara Electoral reveló que 27.366 personas figuran como potenciales electores en los padrones de Argentina y del Paraguay al mismo tiempo. Se trata de una práctica clientelar conocida, denunciada y nunca neutralizada.

Dudas tecnológicas

La Cámara presentó el sistema para chequear la identidad de los votantes con un lector de huellas digitales, que se utilizará en 1.052 mesas de 110 escuelas ubicadas en 27 localidades. Por lo pronto, ningún ciudadano podrá ser impedido de votar por el resultado negativo o erróneo del chequeo. "Es un paso más de mejoramiento de los padrones", minimizó el presidente de la Cámara, Santiago Corcuera.

La terminal, que posee un lector de dígitos pulgares en un extremo y una pantalla similar a un smartphone donde se muestran los datos del votante- corre con sistema operativo Android, no va a estar conectado a ninguna red y tiene inhabilitados todos los puertos para evitar filtraciones, adulteraciones o robos. Los especialistas de la CNE evitaron dar mayores precisiones. La licitación fue por un total de 25 millones de pesos y fue ganada por la empresa SmartMatic, la misma que trabaja en la gestión electoral de Venezuela desde 2004.

El pasado domingo, en los comicios constituyentes de ese país, esta empresa denunció que hubo "manipulación" en los datos. "No es el mismo equipo ni el mismo servicio", se limitaron a responder los técnicos.

Comentá la nota