Un nuevo operativo de control vehicular y de alcoholemia se realizó ayer en la ciudad de Resistencia, a fin de verificar que los conductores transiten sin violar las normas establecidas y con la documentación necesaria.
En esta ocasión el punto de control efectuado en la avenida 9 de julio y Pellegrini, arrojó en el periodo entre las 4 y las 7,30 un total de 10 autos secuestrados de un total de 500 a los que se les requirió la documentación y realizó el test de alcoholemia, como así también 15 motos.
Pamela Coronel, una de las integrantes de la agrupación Padres en la Ruta a la que consultamos precisó que en la jornada del sábado existió un gran movimiento vehicular y que se cumplió estrictamente con los controles a los conductores. No obstante dijo que aún falta mayor organización e inspectores en particular en arterias como la Sáenz Peña y López y Planes en la zona en donde se encuentra ubicado un conocido boliche de la ciudad, donde se produce una gran conglomeración de automóviles en horas de la noche y madrugada, los fines de semana.
Comentá la nota