El director de Turismo municipal niega ser propietario del servicio de "catering" que se utilizó en un acto del municipio.
El acto se realizó en el Patio Mayor y el “servicio de catering completo por 50 personas”, que muestra la factura N°0001-00001927 del restaurante Puerto de Palos, ubicado en avenida Colón 3.500, dentro de un centro comercial, indica que el monto total del gasto fue de 1.750 pesos, 35 pesos por persona.
Según consta en documentos oficiales el director de Turismo municipal, Aldo Giommetti, realizó el pedido de la partida de dinero para el catering del evento al secretario Privado Marcel Bonetto, el 17 de ese mes.
Cada uno de los pasos fue documentado y quien figura como titular de la empresa que prestó el servicio contratado por la dirección de Turismo, es Alejandro Miguel Horovitz, aunque en una tarjeta de dicho restaurante figura el funcionario Aldo Giommetti.
La Voz del Interior a través de un llamado telefónico a Puerto de Palos confirmó la relación entre Giommetti y el restaurante cuando un empleado aseguró que Horovitz y Giommetti son socios. “Aldo es el socio de Alejandro Horovitz (...) Aldo es Giommetti”, dijo el muchacho.
Al ser consultado, el funcionario negó ser socio del restaurante aunque aceptó que era de un primo suyo, Juan Pablo Depiante. “Yo los asesoro a ellos pero yo no soy el dueño”, dijo el director de Turismo.
“Se pidió presupuesto y nadie lo quería hacer sino se pagaba por adelantado y los elegimos a ellos porque eran los únicos que lo hacían, sino no teníamos quién lo hiciera, nada más”, agregó en su defensa explicando que había intendentes del interior por lo que no podían modificar la fecha del acto.
Al ser cuestionado por la respuesta del joven que lo relacionó a Horovitz, Giommetti se defendió asegurando que el empleado lo señaló porque “me ven ahí” y reiteró que “no es porque sea socio, yo los ayudé un montón en el negocio y nada más”. Además destacó que el “presupuesto es mínimo” y era más bajo de los pedidos –envió otro mayor de otra empresa– y aclaró: “Era una necesidad que teníamos que cubrir y nos pedían el efectivo en el momento”.
En relación a la tarjeta con su nombre dijo que puede ser una del año pasado asegurando que “no hubo ninguna mala intención ni ninguna perspicacia. Fue solucionar un problema del momento nada más” y opinó: “Me parece que ha sido con mala intención que lo han pasado a los medios”.
“Ante la urgencia uno muchas veces sale a quemar sus fichas personales. Uno a veces pone su ética en juego para solucionar problemas, eso en la gestión pública es inevitable”, argumentó.
Incompatibilidades. El accionar del funcionario presenta diversas incompatibilidades con el Código de Ética para el Ejercicio de la Función Pública, expuesto en la Ordenanza N°10.754. Esto se revela en varios incisos de los artículos 5 y 6, de los Capítulos II y III, sobre “deberes” e “incompatibilidades”. Un ejemplo de ello es el inciso a) del Artículo 6: “Dirigir, administrar, asesorar, patrocinar, representar o prestar servicios, remunerados o no, a personas físicas o jurídicas que gestionen o exploten concesiones o que sean proveedores del Estado Municipal”.
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