Contradichos y certezas evidencian que la contaminación existe

Contradichos y certezas evidencian que la contaminación existe
Las denuncias de los vecinos del Barrio Las Calandrias están zamarreando estructuras y pareciera que nadie se quiere hacer cargo del paquetito.
En diálogo con DIARIO HUARPE On line, Yalia Da­roni, directora de Gestión Ambiental, reconoció que las caleras son un constante problema en el lugar, pero negó que los vecinos convivan con residuos patológicos. No obstante, el diputado Antonio Lara, del Frente para la Vic­toria, admitió que durante muchos años se enterraron en la zona residuos que estarían prohibidos.

Si bien Daroni explicó “hemos estado en el lugar muchas veces y no se observó que los vecinos convivan con jeringas o desechos de medicamentos”, el diputado Lara, en rueda de prensa, aseguró que en los terrenos donde se encuentra emplazado hoy el barrio, anteriormente se pueden haber producido enterramiento de residuos tóxicos y patológicos, ya que gestiones de años atrás lo permitían.

Desde luego, el comentario del legislador deja atónito a más de uno, porque parece increíble que se haya permitido la construcción de un barrio en un lugar donde se habrían enterraron residuos peligrosos.

Y la polución también existe

La directora de Gestión Ambiental aseguró a este diario que la contaminación en el aire por la polución es una realidad ambiental.

Es más, confirmó: “Muchas veces hemos clausurado empresas del Parque Industrial y ahora estamos operativizando la clausura de una calera, propiedad de Peñaloza, porque no tiene la declaración de impacto ambiental, además de incumplir con una multa realizada hace un mes atrás”, informó.

Por su parte, los vecinos del barrio Las Calandrias aseguraron que la próxima semana, para ser más precisos el martes, volverán al Centro Cívico para seguir manifestando sus reclamos y hasta que alguno de los funcionarios del gobiernos se digne a atenderlos.

“Este tema es muy delicado”, dijo una de las vecinas afectadas, “porque la vida de nuestros hijos y la nuestra están en riesgo y en peligro”, y luego agregó: “No podemos seguir así, excavamos un poco para hacer una medianera o plantar un árbol y encontramos jeringas, agujas, frascos de análisis y guantes. Y ni hablar del polvillo de cal permanente y el humo negro y oloroso que se empieza a ver cuando cae la noche ”.

La noche cómplice

Fuentes cercanas a este diario contaron que es común que las empresas usen la noche para cometer las ilegalidades no solo porque a esa hora no hay inspectores, sino también porque en la noche el humo negro (signo de que se está quemando elementos tóxicos no permitidos), no se visualiza.

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