Mediante un comunicado de prensa, la CTA Regional Bahía Blanca-Cnel. Dorrego se opuso firmemente a la pretensión del municipio de subir el boleto de micros a $1,65 y de volver a utilizar fondos comunales para subsidiar a las prestatarias.
Asimismo, entendieron que “someter exclusivamente el servicio publico de pasajeros a las leyes de mercado, significa que los miles de usuarios que cotidianamente requieren de este servicio queden sometidos a la lógica de la tasa de ganancia de las empresas privadas”.
“Queda en evidencia que las tres empresas adjudicatarias nos tendrán como rehenes de sus decisiones ante la mirada complaciente y aprobatoria del municipio, que cuando anunció el nuevo sistema de transporte, aseveraba que era rentable, sin modificar las tarifas”, agregaron.
Finalmente, convocaron a todos los usuarios y a las organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles y barriales a organizarse para oponerse a “este golpe sobre el bolsillo de las mayorías”.
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