Contrasta con las mejoras encaradas por la Municipalidad en la Costanera. El camino paralelo al puente del complejo ferroviario Zárate-Brazo Largo se encuentra en un estado lastimoso pese a ser la continuidad del camino costanero.
La principal razón de este estado es el fluido tránsito pesado que circula por la zona, la falta de controles de carga, aplicación de la tasa de carga y falta de mantenimiento.
El pavimento de asfalto reciclado (RAP) que perduró varios años sin sufrir daños antes de que resultara ser la principal vía alternativa de camiones que se dirigen a las papeleras ubicadas en El Bajo de la ciudad ya no se encuentra.
El paisaje es desolador tratándose de una de las principales vías de comunicación con la zona costera de la ciudad, espacio recreativo que se impulsa y promueve como turístico desde el propio Estado municipal que poco ha hecho para prevenir que esto suceda pese a mostrar signos de deterioro con antelación.
Como antesala del Paseo de la Ribera, este camino deja mucho que desear. Si bien en agosto del año pasado se realizaron algunos arreglos, resultaron precarios. Los importantes baches que se ubican prácticamente uno al lado del otro, fueron tapados con tierra y piedras que se fueron erosionando.
Vecinos que habitan por la zona o que la transitan frecuentemente, así como automovilistas ocasionales han hecho mención de los riesgos que representa la arteria que comunica al río.
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