Ya se levantaron más de la mitad de los baldosas de la vereda de calle San Martín, entre Pringles y Belgrano, en el marco de la obra de remodelación y renovación del microcentro puntano, que lleva adelante la Municipalidad de San Luis.
Además de levantarse las veredas para efectuar el enterramiento del cableado y el cambio por nueva cerámica, se eliminan distintos obstáculos, como postes y columnas, con la colaboración de otras áreas como Defensa Civil (Ver nota aparte).
El objetivo de esta intervención urbanística es propender a una renovación del área comprendida por calles Chacabuco, Pedernera, Colón y 9 de Julio, además de avenida Illia, ejecutando lo que se denomina un Centro Comercial a Cielo Abierto.
Este proyecto había sido impulsado 13 años atrás por la Cámara de Comercio e Industria, y surgió a partir de un concurso de ideas. Su realización se enmarca en un plan general de puesta en valor del casco histórico de la ciudad, y se complementa con la peatonal Vía Rivadavia y el remodelado Paseo del Padre.
En los últimos años, y con el crecimiento del parque de vehículos y motocicletas, el tránsito en el centro puntano se volvió ciertamente caótico. Si a esto se suman sus angostas veredas, debe concluirse que conducir o caminar por el microcentro constituye una tortura para muchos insoportable.
Es en ese marco que surge esta propuesta. La obra consiste en un ensanchamiento de veredas, con la colocación de nuevas farolas de iluminación, bancos de descanso y cestos de basura, priorizando la circulación del peatón y desalentando la circulación vehicular, puesto que al enangostarse las calles se impide el sobrepaso vehicular y el estacionamiento.
Sólo se disponen dársenas para ascenso y descenso de pasajeros, carga y descarga de mercadería, ambulancia y policía.
Hasta el momento la obra se desarrolla a un buen ritmo y ha cosechado el beneplácito de vecinos y comerciantes. El plazo máximo para ejecutar cada vereda es de 45 días, pero hasta ahora siempre pudo terminarse antes de ese término.
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