Continúan los exhaustivos controles en la cuenca

Continúan los exhaustivos controles en la cuenca
El equipo técnico de la Defensoría del Pueblo tomó muestras en el murallón y el cuenco del dique frontal y en una decena de ríos y arroyos.

El programa de monitoreo permanente sobre los efluentes del embalse de Las Termas de Río Hondo, realizado por el equipo especialista de la Defensoría del Pueblo de la Provincia continúa tomando muestras en distintos afluentes que aportan su caudal al dique.

Un equipo periodístico de Nuevo Diario recorrió durante una tarde el trabajo realizado por el equipo de técnicos, que controla con una sonda multiparamétrica el estado de los ríos tributarios del embalse.

En el recorrido que se realizó el sábado pasado, se constató que los cursos de agua estaban en sus niveles normales. Se tomaron muestras en el murallón y el cuenco del dique frontal y en una decena de ríos y arroyos, todos los cuales en algún momento de estos últimos años, llegaron a ser trampas mortales para los peces.

Control en tributarios

En diálogo con Nuevo Diario, el defensor del Pueblo de la provincia, Martín Díaz Achával, informó que en 2010 se enterraron 70 toneladas de peces que murieron en el embalse, por falta de oxígeno, en 2011 fueron 90 toneladas y el año pasado, “salvo episodios aislados, como algún pescador que usó dinamita, no hubo que hacer enterramientos masivos”, indicó.

Cabe destacar que en dichos controles se verifica que se cumpla que el objetivo que se plantearon las provincias de Santiago y Tucumán, de llegar a lo que denominaron “Vinaza cero”, según explicaron Adolfo Aragón y Eduardo Coronel, dos de los técnicos del equipo.

Durante el recorrido, se comprobó que la mayor parte de los ríos que desembocan en el Dulce traen en este momento muy poca agua, algunos que suelen particularmente caudalosos están casi del todo secos. También se observaron peces muertos en algunos cursos, como el

Colorado, pero esto se debe principalmente a depredadores inescrupulosos que pescan con lanzas o redes, lo que siempre deja animales heridos que finalmente mueren.

Este control se lleva adelante con técnicos especializados, dos veces al día, durante todo el año, incluso los feriados.

Una vez se hace el recorrido por la Ruta 9, comenzando por el arroyo Troncal y el Mista, y la vez siguiente se va por Villa Río Hondo y se empieza a trabajar por el río Graneros, también llamado Marapa. Además del equipo especial, los técnicos también deben observar sensorialmente otras variables en todos los cursos de agua, como el olor, el color, el caudal, el aspecto del agua, si hay espuma o peces muertos.

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