Continúa el problema del polvillo en Puerto Quequén

Continúa el problema del polvillo en Puerto Quequén

Los vecinos del barrio cuentan que es muy difícil la situación.

Complicada es la actualidad para los vecinos de Barrio Puerto en Quequén, dado que por los récords de volumen de carga de cebada en Puerto Quequén, cuando hay un embarque toda esa zona se llena del polvillo en suspensión que queda tras la carga. Debido a esto se cubren autos, techos, calles, veredas y se ensucian las viviendas, los patios y los jardines, además de causar problemas en las vías respiratorias, ojos y alergias en las personas.Además el viento de la costa perjudica esta situación dado que hace que el polvillo se esparza por las casas del castigado barrio.Según la explicación empresaria, en boca de los vecinos, el problema se debió a que el viento hacía imposible la contención por parte de los cañones aspersores que arrojan una leve "llovizna” para humedecer la zona de carga y contener la "nube” de polvo."Tuvimos una capa de polvillo impresionante” dijo un vecino de la conflictiva zona.La situación fue tan compleja que se acercó por pedido de los vecinos el ingeniero Martín Bruno, perteneciente a la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad, que se dedicó a escuchar los reclamos y a hacer una evaluación óptica de lo que ocurría y sacó fotografías.Trascendió que en esta semana el funcionario tenía planeado entrevistarse con representantes de las tres empresas con elevadores de granos (Terminal, ACA y Sitio 0) en el puerto y charlar sobre las consecuencias que generan las cargas en los buques a los vecinos de la zona y cómo evitar esta problemática, con una serie de sugerencias.No obstante, el funcionario habría hecho una serie de sugerencias y pedidos a la empresa que realizaba la carga en el mismo momento en que los vecinos lo llamaron para que se notificara de lo que ocurría. 

Inversiones Cabe recordar que el año pasado se hicieron protestas fuertes y una de las empresas presentó su plan de inversiones para disminuir la emisión de polvo durante las cargas de granos, sobre todo, finos, y, especialmente, cebada.Los trabajos que llevó a cabo la empresa fueron presentados a los vecinos por una funcionaria municipal de la gestión anterior, durante una reunión en el Concejo Deliberante.Al tiempo, se precisó que el plan de obras era en etapas y que faltaba concretar más tareas aunque, en esa oportunidad, se afirmó que se había disminuido un poco la emisión de polvillo.Esos trabajos en una de las tradicionales terminales exportadoras habrían demando una inversión de más de 3 millones de pesos.Según los vecinos consultados por Ecos Diarios, la empresa Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) colocó en uno de los sitios de carga unos cañones de aspersión y "polleras” más largas para la contención de la caída del cereal.Por otra parte, otro vecino de la zona se preguntó de dónde sacaba la empresa el agua para rociar y tratar de contener el polvillo. "Espero que no sea de la red”, dijo.Pero el problema, según los habitantes del castigado barrio que además luce sucio y con calles en pésimo estado, no se circunscribe solamente a una empresa sino que también incluye a las cargas que se hacen en Terminal.En tanto, el elevador de granos de Sitio 0, que haría su primera exportación desde Quequén en marzo próximo, viene anunciando la incorporación de tecnología de última generación en la descarga de camiones y en la carga de los buques, con supresores de polvo, sitios cerrados y filtros especiales.

Padecimiento Los habitantes del barrio Puerto siguen padeciendo en la piel, en los ojos y en las vías respiratorias las nubes de polvo que salen de las plataformas de carga.Una postal del barrio es ver las casas con sus ventanas y persianas cerradas para evitar, aunque en vano, la entrada del polvillo. Patios, zaguanes, veredas, techos y autos, cubiertos de una fina capa de polvo. Hasta los animales domésticos lo sufren. Las calles y los cordones de las veredas están también llenas de cereal que transportan los camiones."El polvillo entra en las casas y la gente vive rascándose porque le afecta las vías respiratorias, hay gente alérgica o tienen que usar los paff”, contó un habitante del barrio.Pero el polvillo se expande también a otras zonas de Quequén porque depende del viento cuando se hace la carga del buque."No hacen las inversiones que tienen que hacer y no dan bolilla a los reclamos”, dijo otro vecino y pidió que las autoridades políticas tomen cartas en el asunto.

Un problema de añosEn febrero de 2014Vecinos de la zona portuaria de Quequén informaron que sus autos, patios, veredas y casas se llenaron de polvillo y material muy volátil del cereal, producto de las cargas de cebada que se están haciendo en dos buques en la estación marítima local.

En 2015También ocurrió la misma situación. Ahí los vecinos se reunieron y se movilizaron para solicitar una solución y la intervención de la Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable (OPDS).

Tres añosMás allá que esta situación ocurre por la carga de cereal en los barcos, los vecinos aseguran que en los últimos tres años se fue incrementado, por lo cual es muy difícil vivir en esa zona cuando vuela el polvillo.

SaludEl problema no es sólo estético o de limpieza. Los vecinos también afirman que el polvo y el material volátil del cereal provocan comezón en la piel, sequedad en la nariz y en la garganta e irritación en los ojos.

VientoEl problema se debe a que el viento hacía imposible la contención por parte de los cañones aspersores que arrojan una leve "llovizna” para humedecer la zona de carga y contener la "nube” de polvo.///

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