En la madrugada se realizaron otra serie de allanamientos en el barrio ubicado cerca del Campito de la Virgen. En total se requisaron dos viviendas. Fueron demorados tres menores de edad que presentaban lesiones en su cuerpo. Se trabaja sobre varios hipótesis en cuanto a donde podrían encontrarse las piezas robadas.
Las medidas fueron solicitadas por el fiscal de la causa Dr. Patricio Múgica Díaz, ante el Juzgado de Garantías Nº 1 de nuestra ciudad. En los operativos intervinieron efectivos de las distintas comisarías de San Nicolás.
En total fueron requisadas dos viviendas y se demoraron a tres menores de edad. Los mismos presentaban lesiones en distintas partes de su cuerpo y habrían sido provocadas recientemente. Se investiga si estos menores tienen alguna vinculación por el hecho.
Hasta el momento el fiscal no habría solicitado su detención, aunque se podrían realizar pruebas de A.D.N, con las huellas levantadas en el lugar del robo.
También se detuvo a un joven de 22 años, a quien en su vivienda se le secuestró un arma de fuego del tipo pistola 9 mm, la cual habría sido sustraída a un efectivo policiales. Este joven no estaría vinculado con la causa del robo de las coronas.
Además se le incautaron una gran cantidad de teléfonos celulares y proyectiles de arma. El mismo podría quedar imputado por el delito de “tenencia ilegal de arma de guerra”.
En cuanto al hallazgo de las piezas sustraídas en la madrugada del jueves el resultado fue negativo. Por el momento se trabaja sobre varias hipótesis en relación a donde podrían estar siendo escondidas.
Allanamientos
En los allanamientos intervinieron efectivos de la Comisarías Primera, Segunda y Tercera de San Nicolás, como así también personal del Grupo G.A.D y de la Jefatura Distrital. Además se contó con la colaboración del Cuerpo de Bomberos para iluminar la zona en donde se llevaron a cabo los operativos.
La primera de las viviendas allanadas se encuentra ubicada sobre calle Obligado y Bustamante. Allí se detuvo al joven de 22 años, quien tenía en su domicilio un arma de fuego que habría sido robada a un agente policial. Además se le incautaron diez teléfonos celulares y una motocicleta con pedido de secuestro por otro hecho de robo ocurrido hace pocos días.
En la casa segunda casa que se realizó el procedimiento se encontraban tres menores de edad. Según se informó los mismos presentaban lesiones en distintas partes de su cuerpo de origen reciente.
El domicilio allanado se encuentra ubicado sobre calle Guardias Nacionales –entre el 250 y 300-. Los adolescentes fueron revisados por el médico de policía y se le realizaría un cotejo de A.D.N con los restos de cabellos y sangre que fueron encontradas en el lugar donde se cometió el robo.
Estos resultados se podrían dar a conocer en los próximos días. Hasta el momento las piezas robadas siguen sin aparecer y se está trabajando en distintas hipótesis sobre donde podrían encontrarse.
No se descarta que hayan sido arrojadas a las aguas del río para desprenderse de ellas o que bien hayan sido enterradas en algún cercano a la zona del Santuario. Esta son solo hipótesis probables, mientras se continúa con la investigación.
El robo
El robo de las coronas de la imagen de la Virgen del Rosario y del Niño Jesús tuvo una repercusión en todos los medios nacionales. Se trata de un hecho que generó una gran conmoción en toda la comunidad nicoleña y especialmente en todos los fieles de la religión católica.
Existen varias versiones sobre el valor económico de estas piezas, las cuales fueron confeccionadas por el orfebre Juan Pablo Pallarols, con donaciones de los peregrinos. Muchos coincidieron en indicar que no representan un alto valor monetario.
También se confirmó a nuestro medio que se trata de las piezas originales que antes de la coronación de la Virgen en mayo de 2009 habían sido bendecidas por el papa Benedicto XVI.
En el lugar de los hechos trabajó personal de la Policía Científica y se levantaron varias huellas. Lo más importante en la investigación es el encuentro de restos de cabellos y sangre. Estos elementos pueden ser cotejados mediante pruebas de ADN con las personas que puedan llegar a estar sospechadas de haber cometido el robo.
Otro dato es que por el agujero que se realizó al romper el vidrio de un ventanal lateral, se presume que quien habría ingresado sería una persona de contextura física pequeña.

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