La investigación por la posible “quiebra fraudulenta” que habría cometido el dueño de Cerezas tuvo esta mañana un nuevo capítulo. Personal de Delitos Económicos de la Procuración General llevó a cabo un nuevo procedimiento en la vivienda del economista Mauro Trellini, en Hilario Ascasubi al 300.
Según informaron las fuentes consultadas por este diario digital, se encuentra imputado por un supuesto “encubrimiento”. Al parecer, los investigadores intentan establecer si fue quien “vendió” los procedimientos que se llevaron a cabo en agosto y permitió que el empresario Ricardo Pipkin borrara información importante de su computadora antes de que la policía irrumpiera en su casa y en los negocios a su cargo.
Vale recordar que, en aquella ocasión, los uniformados hallaron un correo electrónico en una de las computadoras incautadas que informaba sobre los procedimientos que se iban a llevar a cabo y advertía que debía borrarse toda la información comprometedora.
Vale recordar que la causa por posible “vaciamiento de empresa” se inició por una denuncia del juez bahiense Néstor Javier Carlos.
Aparentemente, la maniobra de Pipkin habría consistido en declarar la quiebra de su anterior empresa, con la cual tendría una deuda de alrededor de $600 mil, y abrir una nueva firma, en el mismo rubro, con los mismos empleados e instalada en los mismos espacios físicos, libre de deudas.
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