El multimillonario fue encontrado flotando en la pileta de su casa en Palm Beach, Florida. Los perjudicados por el fraude lo demandaban por 7.200 millones de dólares. Sus abogados dicen que sufría de problemas cardíacos.
La muerte de Picower fue confirmada por la policía de Palm Beach, Miami. Los agentes llegaron a la casa del empresario tras recibir una llamada de emergencia que hizo la esposa, Barbara. La mujer fue quien lo sacó del fondo de la pileta con ayuda de un empleado.
William Zabel, abogado de la familia, explicó que Picower, de 67 años, había tenido "problemas cardíacos" en el pasado y que además sufría del mal de Parkinson. La policía abrió una investigación para conocer las causas de la muerte del empresario.
Según una nota publicada por el diario financiero The Wall Street Journal, Picower, que hasta que se desató el escándalo financiero siempre tuvo un bajísimo perfil, estaba siendo investigado por fiscales estadounidenses luego de que familiares de los estafados lo demandaran como "el principal responsable y socio de Madoff en el fraude millonario".
Antes de morir, Picower declaró en la Corte y negó bajo juramento esas acusaciones. Sus abogados dijeron a la prensa a mediados de este año que su cliente "no estaba al tanto del fraude que cometió y admitió Madoff".
Según Picower, amasó una fortuna que ronda los 7.200 millones de dólares con los beneficios que le daban las inversiones que había hecho su amigo Madoff. En sus declaraciones a la Justicia, el multimillonario, que ocupó el 371º lugar entre los más ricos del mundo el último ranking de la revista Forbes, dijo que no conocía los detalles de las inversiones bursátiles y financieras que administraba su amigo Madoff.
La demanda judicial contra Picower seguirá adelante, según los fiscales neoyorquinos. El empresario fallecido había declarado el valor de sus bienes antes de morir. Su mansión a orillas del Atlántico fue tasada en 28 millones de dólares y su rancho en Connecticut, de más de 50 hectáreas, tiene un valor superior a los 4,5 millones de dólares.
Con las ganancias que obtuvo de esos negocios creó una fundación con fines benéficos que manejaba junto a su mujer. Picower y su esposa eran grandes filántropos de reconocidas instituciones académicas en los Estados Unidos, como por ejemplo, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y la biblioteca de Nueva York, entre otras.
Su fundación, que además se encargaba de financiar investigaciones contra el mal de Parkinson, dejó de funcionar luego de que la Justicia declarara culpable a su socio Madoff en julio del año pasado.
En su vida profesional, Picower se desempeñó como abogado y contador. Siempre fue inversor de compañías en expansión. Estaba casado desde los 26 años y tenía una sola hija. Madoff defraudó por 65 mil millones de dólares a más de mil inversores.
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