La Capital tucumana amaneció con todos los comercios cerrados. Esta vez el Día del Empleado de Comercio que se conmemora el 27 de septiembre pasó para el lunes por pedido de los empresarios.
La Capital tucumana amaneció con todos los comercios cerrados. Esta vez el Día del Empleado de Comercio que se conmemora el 27 de septiembre pasó para el lunes por pedido de los empresarios. La tranquilidad reinó de manera atípica en el centro, el tráfico de autos era ameno, los peatones transitaban sin mayores apremios.
Los ómnibus, taxis, bancos y reparticiones públicas trabajaron con total normalidad, no ocurrió lo mismo con los empleados municipales que debido al cumpleaños 329 de la ciudad tuvieron feriado. Tampoco hubo supermercados ni shopping.
Tucumán transitó por una jornada sin demasiado consumo. Los bares abrieron sus puertas pero el movimiento era escaso. Un feriado con todas las letras. Un descanso merecido para los trabajadores de comercio que habitualmente tienen una paciencia infinita a los caprichos del cliente.
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