El Municipio está armando caminos y nivela el terreno en dos hectáreas adicionales. Una vez terminado, el lugar contará con mesas, bancos, baños, luces y más árboles.
El sueño de un grupo de vecinos de Turdera de contar con un espacio verde público sigue ampliándose. Por estos días, el Municipio está poniendo a punto dos hectáreas más del Parque Finky con la construcción de senderos, la instalación de puentes y la colocación de luminarias.
El nuevo espacio brindará mayor comodidad y más lugar para que puedan disfrutar las más de 30 mil personas que concurren, en promedio, cada mes.
De un tiempo a esta parte, en un espacio lindante con la Subestación Temperley y del otro lado de la orilla del arroyo que divide el Finky, quitaron tierra de algunos sectores, sumaron en otros, armaron caminos de conchilla y marcaron una nueva pista para recorrer la zona a estrenar. Además, colocaron dos puentes, instalaron postes de luz y un transformador que abastecerá la iluminación de todo el lugar y de una parte del barrio.
Ahora sólo resta montar el mobiliario urbano, es decir, mesas, asientos, bancos y nueva especies de árboles. A nivel edilicio, ya construyeron una oficina para la dirección del lugar, una enfermería, un espacio de vigilancia y baños para hombres y mujeres que, asimismo, cuentan con su propio sistema de tratamiento de efluentes cloacales. Todo público, libre y gratuito.
“Es una gran satisfacción ver cómo está el Finky y cómo ha crecido en estos años gracias a la lucha de los vecinos organizados y el apoyo de un Municipio que escuchó a la gente. Esta obra de ampliación le va a dar la posibilidad al público que asiste de poder disfrutar de más de 20 mil metros cuadrados de verde, de aire puro, en contacto con la naturaleza del lugar”, explicó el director del Parque, Alejandro Almeida.
Respecto a dicha flora y fauna, está compuesta por más de 75 especies de aves, cerca de 1.200 árboles autóctonos, peces y cientos de insectos que cumplen funciones claves para mantener el equilibro.
Las obras se dan en el marco de un proyecto que también incluyó la construcción de un reservorio hídrico. Mediante el mismo, se prevendrán siete de cada 10 inundaciones en Turdera y una zona de Brown, ya que más de 160 manzanas depositarán los excedentes hídricos provenientes de lluvias en la zona reformada del Parque. En esas ocasiones, una porción muy chica del Finky quedará inundada (si se tratara de lluvias de grandes dimensiones), se cerrará provisoriamente y después de bajar el agua, volverá a estar abierta para los
vecinos.
“El Parque Finky es un orgullo para los lomenses. Haberlo recuperado es parte de la idea de esta gestión que desde un principio trabajó pensando en ganar espacios verdes libres para que disfrute la gente”, marcó Martín Insaurralde.

Comentá la nota