Las pequeñas y medianas empresas de la construcción bonaerense salieron a denunciar que el gobierno provincial planea cancelar la deuda que mantiene con el sector a través de un bono a dos años que, según los empresarios, "decretaría la quiebra" de la mayoría de ellos.
Tanto la Federación (Fepycon) como la Asociación de Pymes de la Construcción (Apymeco), calificaron la situación actual como de "extrema gravedad".
Sólo en el territorio bonaerense el sector constructor perdió en el primer semestre del año más de 10.258 puestos de trabajo, según los últimos datos del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC).
Para los presidentes de ambas instituciones, Gustavo Marín (Fepycon) y Jorge Del Río (Apymeco), "la preocupación del sector empresario creció en los últimos días ante comentarios que señalan que el gobierno bonaerense tiene pensado pagar las deudas de obra pública con un bono a dos años".
De prosperar esta iniciativa, alertaron que "significaría para las pymes ir a la quiebra, un corte total en la cadena de pagos y los inevitables despidos ante la imposibilidad de que las pequeñas compañías constructoras puedan seguir funcionando".
"Las Pymes son las principales generadoras de trabajo y con esta realidad muchas se van a fundir. Parece una vuelta al 2001, cuando no había forma de cobrar los trabajos", coincidieron los dirigentes empresarios. Señalaron que "el daño es irreversible en algunas pymes constructoras cuando para cobrar un certificado de obra existen atrasos de 120, 150, 180 y hasta 365 días desde el momento de realizada la inversión".
"Estos atrasos en los pagos, sumados a las cargas impositivas, hacen que la utilidad empresaria desaparezca, y dejan a las pymes sin capital de trabajo, peligrando los pagos al personal y el no poder asumir los compromisos con los proveedores", subrayaron Marín y Del Río.
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