Los dueños de 10 bares aseguran que no afecta directa ni indirectamente la seguridad, la salubridad, la moralidad, las buenas costumbres, como así tampoco el bienestar general de la población y los vecinos
Enrique Artundo y Santiago Mariscotti, acompañados por la abogada María Teresa García, que los asesora junto a Enrique Novo, explicaron que “por eso no creemos que estemos incumpliendo ninguna norma“.
El descargo responde a la ofensiva lanzada desde el Edecom que los últimos 2 fines de semana ha labrado actas porque la gente está bailando en los pubs.
Según explicaron “la norma objetada establece un mandato a cumplir por parte de los asistentes al bar. No se entiende cómo entonces, la infracción al mandato en cuestión les puede traer aparejada una consecuencia jurídica tan grave en perjuicio de los dueños, como podría ser la clausura”.
Recordaron que “nunca antes, con carácter previo a las actas de constatación de los últimos 15 días, se nos requirió o intimó a dar cumplimiento a la última parte del mencionado artículo 72, aún cuando nuestros locales fueron reiteradamente objeto de control por parte de las autoridades competentes”.
Según ellos “desde que hubo una reunión de los bolicheros con el secretario de Gobierno, empezaron las exigencias a cumplir este artículo que es irrazonable, porque cómo obligamos nosotros a 200 o más a que “no se muevan siguiendo la música”, sin que ello produzca el enojo o alteración de las mismas, o su abandono del local, y la pérdida así de fuentes de ingreso y de trabajo de los empleados”.
Paralelamente cuestionaron que “las habilitaciones vigentes para los pubs permite espectáculos en vivo que pueden alcanzar sonidos de hasta 98 decibeles. Mientras que para bailar sólo llega a 80 decibeles. Es contradictorio”.
Destacaron que “garantizamos y cumplimos con las normas de seguridad, higiene, emergencias y puertas dobles para que no salga el sonido” y piden que se cumpla lo que les prometió el intendente que se iba a rever la ordenanza 464/09.
Comentá la nota