El 90% del dinero servirá para cubrir los sueldos, mientras que el resto será para funcionamiento.
El proyecto de erogaciones presentado por el Rectorado contó con el aval de quince asambleístas, mientras que otros tres se opusieron a dar su conformidad para la aprobación, entre ellos la decana de Humanas, Martha María Pereyra, y el docente de la misma facultad, Miguel De Bortoli, dos opositores explícitos a la gestión del rector José Riccardo.
El secretario de Hacienda de la UNSL, Víctor Moriñigo, explicó que de los casi 400 millones de pesos presupuestados para el año que viene, el 90 por ciento (362.482.571 millones) del dinero estará destinado a gastos de sueldos del personal y becas para el personal docente, mientras que el 10 por ciento restante (32.038.728 millones de pesos) servirán para cubrir gastos de funcionamiento de dependencias e institucional, transferencias (principalmente becas para el estudiantado), como así también convenio y obras.
"Los sueldos fijados en la Universidad están aprobados por paritarias nacionales, por lo que no tenemos posibilidad de contratar al personal por fuera de los salarios que se asignan en la nación. Con el otro diez por ciento del dinero, lo que se hizo fue aumentar las becas en un catorce por ciento y un veinticinco por ciento para la puesta en funcionamiento de las nuevas facultades, un incremento que también se refleja en las que la actuales facultades cuentan con igual presupuesto pero con menor personal", señaló el funcionario universitario.
En comparación con el presupuesto del la UNSL de este año, el del 2013 presenta un incremento de más del 23,5 por ciento (más de 76 millones de pesos), mientras que contrastando la planificación de gastos e inversiones del 2011, la brecha es de casi el 70 por ciento (casi 154 millones de pesos). Moriñigo afirmó que esas diferencias obedecen al empuje que ejerce la inflación.

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