Lo asegura César Grau, candidato en las elecciones del 26 de septiembre para los abogados del interior. Propuestas y críticas. Además, solicita mayor peso de los letrados en el Consejo.
"Mi perfil está focalizado a dar soluciones a los abogados del interior y a la población en general, porque la gente está cansada de la mora en la Justicia, de tener que hacer 200 kilómetros para meter un expediente”, aseguró César Grau, candidato de la Lista 3 para las elecciones del Consejo de la Magistratura, que se realizarán el 26 de septiembre próximo.
Grau, quien se referencia en la lista Equidad con Mayo (Más Abogacía y Oxigenación) recordó sus antecedentes y currícula a la hora de promocionar su postulación: “Vengo del gremialismo de los abogados, fui miembro de institutos del Colegio de Abogados de Rosario y llegué a presidir la Caja de la Provincia de Santa Fe. Actualmente soy el presidente de la Caja de Abogados a nivel nacional”.
“La Constitución nacional nos asignó un rol a los abogados, y es el único estamento que no integra ninguno de los poderes del Estado. Tenemos representantes de los legisladores, de los jueces, del Ejecutivo, pero de los abogados no integramos ninguno. Debemos ser bisagra como herramienta de consenso entre los diferentes actores del Estado”, puntualizó.
Las elecciones del 26 de septiembre decidirán quién será el abogado que durante los próximos cuatro años represente a los abogados del interior del país ante el Consejo de la Magistratura de la Nación. El candidato electo –cada lista tiene un candidato a consejero titular y uno a consejero suplente, que en el caso de Grau es Omar Eduardo Basail–, reemplazará a Daniel Ostropolsky.
Según Grau, “la abogacía perdió el norte, siempre los representantes de abogados terminaron siendo furgón de cola de alguna de las grandes líneas políticas que rigen el país, oficialismo u oposición”. “La función del abogado prevista en la Constitución no se está cumpliendo. Lo vemos en la actual estructura del Poder Judicial, donde solamente el 7% de los abogados logra integrar una terna en los concursos”, dijo.
A la hora de bosquejar la realidad del Consejo, sostuvo Grau: “Las funciones son tres, básicamente. Una es seleccionar ternas de los que van a ser designados jueces. Después, el presidente elige uno y el Senado le da el acuerdo. La otra función que es fundamental, y a la que el Consejo ha renunciado, es la de administrar todos los recursos y el presupuesto del Poder Judicial, que lo ha tomado la Corte. Y la tercera función es disciplinaria. Hoy hay ausencia de un código de ética judicial que realmente tipifique todas las conductas de un magistrado, hay un estado de anomia”.
Cuando se le preguntó por los perfiles ideológicos de los candidatos, Grau prefirió “no entrar en esa dicotomía” porque no es lo que está en juego. “Los colegios son como los sindicatos de los abogados y las cajas otorgan la previsión social de los abogados. Yo fui electo dos veces al frente de las cajas y la lista que me eligió en el 2012 estaba integrada por peronistas, radicales y socialistas. La lógica de la política partidista no necesariamente se debe trasladar a esto, aunque hay otros candidatos que sí están claramente identificados”.
En las elecciones del 26 de septiembre están habilitados a votar 95 mil letrados en todo el país menos Capital Federal, que tuvo su propia elección, y en la que triunfó Adriana Donato, ancabezando una alianza entre el macrismo y la agrupación a cargo del Colegio de Abogados
Grau hizo un diagnóstico crítico sobre el desempeño del Consejo. “Los últimos cuatro años, la Magistratura entró en una etapa de estancamiento, no cumple sus funciones constitucionales. Hay hasta una mala praxis de los consejeros. Se nota en la existencia de juzgados vacantes, que en materia disciplinaria no se haya llegado a un consenso ni a un código de conducta. Y el tema de la administración de los recursos tampoco se cumplió. Hay que buscar el consenso”, apuntó.
En ese contexto, recordó que el Papa dedicó un discurso entero al tema del Consejo de la Magistratura italiano “al que podría transpolar, porque las directrices son de aplicación idénticas. Habría que buscar un perfil de juez que tenga como norte no solamente la independencia sino también el humanismo. Atrás de un expediente hay una persona de carne y hueso. El Consejo es cabeza del Poder Judicial en todo lo que es administración, manejo de recursos y poder disciplinario”.
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