Conocé a "La Banducha"

Conocé a "La Banducha"
La Banducha es otra de las bandas cuarteteras que vienen de abajo y se animan a soñar.

Pablo Pérez se anima a soñar en grande y dice que le gustaría entrar en la historia del cuarteto, convencido de que hay que proponerse las cosas y ponerse en marcha. A la receta ya la tiene probada con la breve historia de su grupo La Banducha, una banda de cuarteto que arrancó bien de abajo y que ahora tiene su primer disco en las bateas (se titula Gracias cuarteto) y ya comienza a mostrarse los viernes, en Black Disco de la calle Independencia 562, en pleno hormiguero humano de Nueva Córdoba.

El cuarteto, podemos comprobar cada vez que conversamos con los nuevos valores que asoman, es una máquina de sueños casi tan poderosa como el fútbol, para los muchachos de nuestra ciudad.

–Largaron bien de abajo, tocando en los centros vecinales.

–¿Cómo empezó la banda? Me peleé con una mina de Patricios y parece que la quería ¡porque le hice una canción! Y me encontré con el Pachi Moyano, que tocó durante mucho tiempo con Pelusa y Chébere, y que es un amigo de la familia. Le digo ‘Pachi, me da vergüenza, escribí unas canciones ¿se les puede poner música?’ Me dijo que sí y que me llegue por su casa. Me llego por su casa, un día, en Barrio Comercial y él saca un piano y me dice ‘cantá’. ¡Yo no me animaba a cantar! Pero empecé a cantar, le dejé dos temas y él me dijo ‘yo te armo la música, dame una semana y vení a buscarlo’ y así fue, me mandó un disco con las dos canciones... eso fue a finales de 2009, casi 2010.

Aparece el amigo. Carlos Brochero, el locutor de la banda, es amigo de Pablo y fue el que lo empujó a cantar en vivo. Así lo cuenta el cantante: “Estaba escuchando música, en el barrio, y pasa el Pata (Brochero) en la moto y me pregunta qué estaba escuchando. Le dije que eran temas míos y se puso a escuchar un rato; sacó el celular y no sé con quién habló, pero me dijo que iba a cantar en un evento que se hacía en Las Palmas... ‘listo, ya está, cantás mañana’, me dijo. El loco me metió entre una banda de rock y una de folclore, ante 3.500 personas. El club estaba lleno, pero fui y canté, ni me tembló la pera, así que ahí nomás empecé a armar la banda, a buscar los músicos.

–Y llegaste a grabar un disco.

–Llegamos a grabar el primer disco. Me cagué laburando mal para ese disco. Ahora, con los nuevos músicos vamos a empezar a meter más temas y en un mes nos pondremos a pensar en el segundo. Ahora en los ensayos ya empezamos a sacar temas.

–¿Cuántas veces por semana ensayan?

–En estos momentos, dos veces porque estamos tocando cada dos viernes en Nueva Córdoba.

–¿Sale este año el disco?

–No. Sale el año que viene y va a ser un discazo, con 16 tracks totalmente inéditos. Cuando ya no tenga más canciones, haré temas de otros.

–Y sí. Es la que va, porque para las bandas nuevas la apuesta para destacarse es hacer canciones propias.

–En algún momento y en algún lugar, la gente lo va a reconocer, por algo. Ya sumamos dos cantantes y somos una banda un poco más profesional, también en la puesta en escena. Tenemos que apuntar a eso. Andá a vernos en vivo y fíjate como suena La Banducha. Cuando yo empecé dije y que iba a cantar cumbia, lento, merengue y moderno, para que puedas bailar lo que quieras en nuestro baile. No quería que fuera esa cosa cuadrada porque me cansé y eso que soy cuartetero.

–Toti: La banda trata de adaptarse al lugar en donde tiene que presentarse, sea un baile, un show o una fiesta.

–Maxi: Es lo que la diferencia de otras bandas, porque la mayoría tiene siempre un mismo estilo y La Banducha tiene un estilo más original.

–¿Un sueño?

–Pablo: De mi parte, el sueño es entrar en la historia del cuarteto, sé que me va a costar un huevo, pero con mucho esfuerzo y dedicación y metiéndole pila sé que me va a ir bien. Como en todos los rubros de la vida, si vos te ponés las pilas, llegás. No sé a dónde voy a llegar, pero ése es el sueño.

La Banducha se presenta este viernes, en Black Disco. Más info en Facebook.com/labanducha.

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