El obispo de Cruz del Eje, monseñor Santiago Olivera, es uno de los pocos argentinos que viaja al Vaticano para la asunción del papa Francisco, pero tiene una razón: la beatificación del cura Brochero, que será el 14 setiembre y hay que ultimar los detalles.
“Bergoglio, ahora Su Santidad, siempre ha sido un candidato respetado y posible, aunque en estos últimos tiempos parecía que no era posible por su edad. Nadie puede dudar de que es un excelente pastor”, manifestó Olivera.
“Nos hará mucho bien. Mucho bien al mundo. Ha sido una gozosa sorpresa.
Lo conozco bastante y de hace algunos años, cuando yo estaba en Moreno, provincia de Buenos Aires. Siempre ha sido motivo de consultas sobre algunas cuestiones puntuales vinculadas a la Iglesia. Y siempre ha estado ahí con su respuesta.
Ha sido y es una maravilla su corazón de buen pastor”, comentó a Nuevo Diario.
Transcurridos algunos días de la noticia que sacudió al mundo, pero en especial a los argentinos, el obispo de Cruz del Eje se mostró conmovido con el gesto de Su Santidad durante el primer Ángelus.
“De verdad, de corazón, ha sido emotivo verlo junto a los creyentes, su esencia siempre ha sido la cercanía con la gente.
Yo sé que ahora, como Papa, se le complica bastante por el tema del protocolo, pero es
conmovedor verlo con la gente”, relató monseñor Olivera.
En cuanto al Ángelus, “ha sido un clima de diálogo, de contar la experiencia de obispo en Buenos Aires, de confesar a la gente. Yo creo que en este pequeño tiempo dará un giro muy grande. El hecho revolucionario, en el mejor de los sentidos, va ser el papa Francisco”, reafirmó.
Juan Pablo II, el único que visitó el país
Ya se especula con la primera visita al país que hará el papa Francisco.
Las fechas tentativas podrían ser en julio, tras su paso por Brasil, cuando viaje por la Jornada de la Juventud, o, quizá en setiembre, cuando está prevista la beatificación del cura cordobés José Gabriel Brochero. Ambos compromisos ya habían sido asumidos por el papa Benedicto XVI.
El único Papa que visitó el país durante su pontificado fue Juan Pablo II, en 1982 y en 1987.
Como arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio siempre defendió la causa de Brochero, cuya beatificación fue aprobada el 20 de diciembre del año pasado.
“Sería lindo que un papa jesuita beatificara a una figura que promovió los ejercicios espirituales de San Ignacio”, dijo a Santiago Olivera, obispo de la localidad cordobesa de Cruz del Eje.
En Córdoba, Brochero fue adoptado como un símbolo por su obra social y religiosa. En los próximos días quedará develada la incógnita, ya que el prelado espera traer esas definiciones para dar la “buena noticia”.




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