Los restos de la Ministro de Salud fueron inhumados ayer por la tarde. La noticia paralizó las actividades en la zona.
Liliana Díaz Carreño falleció cumpliendo el sueño de ser la titular del Ministerio de Salud de la Provincia.
La noticia de su deceso comenzó a conocerse poco después de las cinco de la madrugada, cuando el corazón de Liliana de Díaz Carreño dejó de latir. Los medios de comunicación radiales se hicieron eco de numerosos mensajes donde la comunidad expresaba la congoja y el pesar por el fallecimiento de la médica y, de a poco, comenzaron a conocerse las medidas en señal de duelo.
El director del Hospital "Eleázar Herrera Motta", Daniel Palacios, al igual que la Zona Sanitaria III, donde hasta el mes de julio Liliana Díaz Carreño se desempeñó como titular, decretaron asueto por duelo, en señal de reconocimiento a la labor llevada a cabo.
Igualmente, el Ejecutivo Municipal decretó asueto departamental a partir de las 11.00, como así también el Concejo Deliberante e instituciones en general.
Actividades previstas de parte de diferentes funcionarios de la provincia y el departamento también se suspendieron en señal de duelo, hasta la semana venidera.
Sepelio
Los restos de Díaz Carreño fueron recibidos por una multitud de personas que quiso acompañar a su esposo Daniel, a sus hijos y demás familiares.
El cuerpo de la médica ginecóloga chileciteña arribó poco después de las 11.00. El vehículo que trasladaba sus restos fue escoltado por ambulancias y un sin número de vehículos que la recibieron en el ingreso a la ciudad. Igual convocatoria de personas se dio en la Sala Velatoria donde se despidieron los restos de la Ministra de Salud de la Provincia.
Si bien, en un primer momento la familia preveía una ceremonia de despedida más íntima y familiar; las muestras de dolor y congoja por el fallecimiento de Liliana Díaz Carreño llevaron a que el velatoria sea con mucho público. Su sepelio se llevó a cabo ayer por la tarde en Cementerio Parque Renacimiento, por solicitud de sus familiares.
La enfermedad
Tras una descompensación seguida de mareos y otros síntomas, la ministro de Salud, Liliana Díaz Carreño, junto a su familia afrontaron el pasado mes de agosto una noticia impactante.
Un equipo de profesionales médicos le diagnosticaron la existencia de tumores en la zona del cerebro, lo que ponía en serio riesgo su salud.
Contenida en su familia, y cobijada por sus seres queridos y allegados, la Ministro viajó a la ciudad de Buenos Aires donde se sometió a estudios de altísima complejidad, que sólo confirmaron la gravedad de su enfermedad.
Las últimas semanas, Díaz Carreño regresó a la Capital de La Rioja, donde permaneció internada en el Sanatario Privado Incor. Allí sufrió una serie de descompensaciones propias de su grave estado de salud.
Cadenas de oración pidiendo por la recuperación de su salud se realizaron de parte de familiares, amigos y miembros de la comunidad de Chilecito y constantes muestras de solidaridad se expresaron.
La vida
Liliana Díaz Carreño vivió su vida en forma intensa, preocupada por la comunidad y es recordada de diferentes maneras.
Desde su profesión de ginecóloga y obstetra asistió a muchas personas, en especial mujeres. Además, en su juventud fue coronada como Reina de la Primavera, y también se destacó en la actividad deportiva como prácticamente de Judo en el Club Cultural Chilecito.
En el ámbito político, mantenía una estrecha amistad con el gobernador Luis Beder Herrera. Asumió como Jefa de la Zona Sanitaria III, llegando a los centros primarios de Salud de los distritos.
Murió cumpliendo su sueño más preciado, el de ser Ministro de Salud de la Provincia de La Rioja, cargo que ocupó poco tiempo antes de enterarse de su enfermedad.
Su fallecimiento paralizó la actividad en el departamento. La comunidad se expresó acongojada y dolorida por su fallecimiento y se acercó en forma masiva para darle su último adiós.

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