Conmoción en Santiago por nuevos ataques de perros Dogo y Rottweiler

Conmoción en Santiago por nuevos ataques de perros Dogo y Rottweiler
Una mujer del barrio Juan F. Ibarra y un hombre del 8 de Abril salvaron sus vidas de milagro tras el furioso ataque de los canes. Ambos sufrieron heridas graves y fueron internados en el Regional.
Dos días después de que un Pitbull mató a Sofía Díaz, los perros volvieron a atacar a un hombre y una mujer en la ciudad Capital.

El primero de los incidentes estalló entre anteanoche y ayer a la madrugada, en Formosa y canal, barrio Juan Felipe Ibarra. La víctima resultó Patricia de Jesús Pavón, madre de cinco menores, con residencia en Formosa y pasaje 189, Nº 1230.

En diálogo con EL LIBERAL, la mujer reveló ayer que había ido a visitar a la familia amiga Albarracín), dueña de un perro Rotweiller.

“Mientras hablaba con la señora, salió el animal y me mordió. Fue dos veces. No quería soltarme”, dijo.

Desesperación

Durante varios minutos, el animal se habría tornado incontrolable. Ni la víctima,

ni los propietarios pudieron establecer que provocó la furia del animal.

Sumamente dolorida, Pavón fue auxiliada y conducida (urgente) al Hospital Neumonológico.

De allí, los médicos la derivaron al Regional, donde ayer recibió el alta médica.

“Me pusieron muchos calmantes. Tengo remedios para diez días”, agregó.

La situación de Pavón se tornó delicada, ya que no podrá trabajar por 30 días y es la única sostén en la familia.

“No pude dormir toda la noche. Me duelen mucho los brazos”, subrayó.

Sedado

Mientras la víctima era asistida por los médicos, la policía y los dueños intentaban calmar al animal.

Voceros policiales deslizaron que fue necesario aplicarle un tranquilizante.

Al parecer, hubo algunos intentos por quitarle la vida, pero el futuro del Rotweiller

se definirá de un control veterinario.

Ocurre que más allá del grave ataque a Pavón, trascendió que el mismo perro se habría abalanzado sobre unos niños, días atrás.

Del mismo modo, un nieto de Pavón lo habría padecido el año pasado.

En consecuencia, los especilistas tendrán que evaluar la viabilidad, o no, de que el perro continúe en el hogar, según se supo ayer.

Se sabe que sopesaría la seguridad de las personas, más aún cuando en la propia vivienda habría niños.

Preocupada

En la víspera, Pavón -vendada- recibía ayuda de sus hijos y nietos. “Ojalá pase pronto esto. Espero que me calme el dolor. Con los remedios que estoy tomando”, señaló.

Mientras tanto, la jueza Lucrecia Martínez Llanos y la policía estudiaban el camino

a seguir. Por las dudas, el Rotweiller permanecía atado y lejos de la gente.

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