El director Jorge Tapia del hospital Perón manifestó que el deceso se produjo por deshidratación.
Periodistas locales y de la prensa nacional cubrieron la inhumación de los restos de Santiago Torres.
Santiago Natanael Torres era hijo de Marcos Torres y de Gabriela Villa, dos jóvenes de 30 y 27 años respectivamente. El muchacho es de la etnia chulupí y su esposa es toba. A las 5 de la tarde de ayer inhumaron el cuerpo del menor de sus hijos en el cementerio aborigen del Kilómetro 6. “Chela”, como llaman los vecinos a la mamá del bebé, no puede hablar de la angustia. Marcos su padre tiene un poco más de entereza para relatar cómo sucedieron los hechos que llevaron a perder al bebé que hoy cumpliría su primer año de vida. Humilde como todos los vecinos que residen en Sachapera, Marcos cuenta que tenía “todo listo para festejarle su cumpleañitos con los chicos del barrio” dice señalando a un grupo de chicos que con sus padres acompañaron a Santiago a su última morada y que ayer se disponían a tomar todos juntos, en el patio de la precaria vivienda y sobre unos tablones, una taza de té con pan casero que acercaron algunas vecinas.
Corriendo por los pasillos
Marcos relató que el miércoles “a las 6 menos veinte de la tarde mi hijo comenzó con convulsiones. Estaba sanito y no tenía vómito ni diarrea y ya estaba dando sus primeros pasitos. Pero cuando ví que no se le pasaba la convulsión los cargamos y los llevamos al hospital‘.
El nosocomio de Tartagal está distante a unos tres kilómetros de la comunidad. Según relata el padre del bebé llegaron a los pocos minutos. “Yo lo tenía en brazos y fui corriendo a la guardia pero estaba cerrada. Golpeaba y golpeaba y nadie me abría la puerta. Con mi hijo en brazos corrí por unos pasillos, fui y volví, crucé para otras salas no sé cuántas veces hasta que una médica lo atendió cuando abrió una de esas puertas que tiene el hospital”.
Marcos asegura que la médica le dijo que su hijo estaba grave “y me decía que seguro que tenía diarrea y vómito y yo le decía que no tenía nada. La agente sanitaria no viene por esta comunidad desde el mes de octubre, pero mis 4 hijos estaban todos bien. A las 6 y media mi hijo se murió. Después la misma doctora me dijo que se había muerto deshidratado. Nosotros no entendemos nada, no sé cómo pudo pasar, porque tampoco tenía fiebre y digan lo que digan los médicos no tenía ni vómito ni diarrea” aseguró el humilde muchacho que trabaja de changarín cargando y descargando camiones.
La versión oficial
Por un medio local, el gerente del hospital Perón, Jorge Tapia, explicó que “ayer (por el martes) a las 18.40 se comunicó conmigo la doctora Gladys Paredes, la médica que estaba de guardia y a quien lo tocó atender a este bebé. El chiquito llegó en un estado pre mórbido, la doctora nada pudo hacer para recuperarlo y lamentablemente falleció”.
Tapia aseguró que “la mamá y en presencia de una pastora que la acompañaba al momento de llevar a su hijo al hospital, dijo que su hijo presentaba un cuadro de diarrea desde el viernes; hasta el martes es perfectamente posible la deshidratación. Ese es el informe por escrito que me elevó la médica y que yo lo compartí con las autoridades de salud en una reunión que hemos tenido en la localidad de Pichanal” manifestó Tapia.
Comentá la nota