Conmoción por la muerte de un niño de dos años al caer en la pileta de un vecino

Conmoción por la muerte de un niño de dos años al caer en la pileta de un vecino
El pequeño jugaba con otros chicos en la vereda de la vivienda donde se festejaba el cumpleaños de su abuela y desapareció. Se inició una desesperada búsqueda hasta que lo hallaron sumergido, ya sin vida. Profundo dolor en toda la comunidad.
Publicado el 22/01/2013 - FERNÁNDEZ, Robles (C) Un pequeño de dos años que había ido a festejar el cumpleaños de su abuela materna, en una vivienda ubicada sobre calle Libertad del barrio Los Inmigrantes, fue encontrado ahogado ayer en el fondo de la pileta de un vecino.

La víctima fue identificada como Mauricio Mendoza, domiciliado en el barrio Belgrano, quien había dejado la casa con su madre María E. Valdez.

Según testigos, el pequeño se encontraba jugando con otros amiguitos en una pila de escombros y arena depositados en la vereda.

Al notar su ausencia, los familiares salieron a buscarlo casa por casa en las inmediaciones. Desafortunadamente lo descubrieron sumergido en la pileta de un domicilio colindante, ya sin vida.

El cuerpo del pequeño fue trasladado al hospital local y el médico de policía Dr. Terzano, diagnosticó que había sufrido un paro cardiorrespiratorio por asfixia por inmersión y que no era necesario practicarle autopsia.

Con el informe, el Juez Marcelo Bernasconi ordenó la entrega del cuerpo a sus familiares.

La desesperación invadió a todos a familiares, amigos y vecinos de los barrios Roca, Los Inmigrantes y Belgrano y causó profunda conmoción.

Es que el niño era muy querido por su simpatía.

La señora Neirot de Greco, dueña del domicilio donde se ahogó Mauricio, reveló que salió en la camioneta y dejó a su hijo al cuidado de la niñera.

‘Vi cuando un grupo varios niños jugaba en la arena amontonada en la vereda’.

Su hipótesis es que la víctima ‘en un descuido de todos, había ingresado a mi propiedad por un portón de hierro que estamos reparando y la chica no se habría dado cuenta y recién lo supo cuando escuchó los gritos’, puntualizó.

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