Se trata de Natalia Heredia. Desde octubre pasado estuvo internada dos meses en Terapia Intensiva por presentar más del 54 por ciento de su cuerpo quemado. Cuando regresó, hizo la denuncia contra su ex marido, David Matus.
A mediados de octubre de 2014 se conoció la noticia de una mujer que había resultado quemada en gran parte de su cuerpo, cuyo marido la trasladó hasta el hospital, aduciendo que se había lesionado quemando basura en el patio de su casa y él intentó salvarla, por lo que también resultó con quemaduras en sus manos.
La mujer pasó un par de horas internada en el Hospital regional Enrique Vera Barros desde donde finalmente la trasladaron hasta el Hospital del quemado de la ciudad de Córdoba.
Allí quedó internada Natalia Heredia, de 43 años, quien durante dos meses estuvo en el área de Terapia Intensiva, en coma inducido, recuperándose de las lesiones que presentaba su cuerpo luego de las quemaduras.
Al arribar a La Rioja en enero pasado, Heredia se contactó con su abogado patrocinante, Nicolás Azcurra y decidió contar la verdad de lo sucedido.
Eso implicaba tener que romper con una promesa que le había hecho hacer su ahora ex marido, David Matus, quien la obligó a decir ante las autoridades del Hospital que ella se quemó en las circunstancias ya mencionadas.
Casi el crimen perfecto, pero la mujer se quebró y contó lo que realmente pasó.
Una víctima más de la violencia de género y, tal como se sospechaba desde un principio, Heredia confesó los tormentos a los que fue sometida durante nueve años de relación al lado de Matus.
Matus, un taxista de perfil bajo, quedó detenido desde enero pasado, cuando Heredia radicó la denuncia ante Fiscalía y la oficina de Violencia de Género de la Provincia, sindicándolo como el autor de las quemaduras que la tuvieron al borde de la muerte.
El pasado martes, el juez de Instrucción que lleva adelante la investigación de los hechos, Héctor Daniel Barría citó a declarar a la mujer que apenas puede moverse de su casa por las heridas sufridas.
Junto a su asesor legal, Heredia se presentó en el Juzgado y ratificó lo sucedido.
Presión y amenazas
El relato de los hechos es espeluznante y deja entrever aquello que el género femenino sigue padeciendo día a día por parte del mal denominado “sexo fuerte”.
Su abogado Nicolás Azcurra relató parte de los hechos ante los medios, y comentó que ese día de octubre del año pasado, cuando la pareja ya cumplía cerca de un año de casada, tuvieron una discusión más, de las tantas que ya tenían.
“Él (por Matus) se quería ir de la casa, al no encontrar los papeles del auto se violentó y le echó alcohol encima, le prendió fuego. Ella corrió a la ducha, hasta que fue al fondo donde había un tacho con agua. Él no la quería llevar al Hospital pero la llevó bajo la promesa que diga que se quemó mientras prendía fuego la basura”, sostuvo Azcurra sobre los hechos relatados por su patrocinada y víctima de la situación.
Cabe destacar que ese relato fue analizado por el mismo juez de la causa en aquel momento, cuando sospechaba que la mujer se había autolesionado quemando basura, tal y como era la escena preparada por el agresor.
No obstante el magistrado indicó en ese momento que había que realizar las pericias pertinentes y esperar el testimonio de la víctima. Pero la sospecha de la autolesión rondaba por los pasillos hasta enero pasado, y finalmente dejó de ser durante la semana en curso, cuando la mujer contó su verdad.
La hija, una testigo clave
La hija mayor de Heredia, de ocho años, fue entrevistada en Cámara Gesell la semana próxima pasada.
Los abogados de las partes estuvieron presentes en el momento en que la niña confesaba lo que había sucedido en su casa, y lo sindicaba a su padrastro, David Matus como el responsable de las lesiones de su madre.
Ese testimonio fue clave para la imputación del sujeto que se encuentra detenido por el delito de Tentativa de Homicidio, agravado por el Vínculo y por Violencia de Género, cuyas penas van hasta los 15 años de prisión, en concurso real.
Lo cierto es que la entrevista psicológica a la pequeña, fue el punto donde la defensa del imputado quiso hacer hincapié, deslizando que había sido “preparada” para apuntar contra su padrastro.
La querella, por otro lado, resaltó esa entrevista y sostuvo que bajo ningún concepto, un niño de esa edad podría estudiar una declaración y decirla de manera concreta.
Reincidencia en la violencia
Estudios psiquiátricos de las personas que ejercen violencia doméstica, indican que los hombres son reincidentes en ese tipo de conductas.
El caso de Matus pareciera ser de ese tenor. Es que el sujeto no es la primera vez que tiene un episodio de violencia contra sus parejas.
En la investigación, el juez citó a declarar a una ex mujer de Matus que fue aportada por la querella que patrocina a Heredia y quien también implicaría al hombre en esas conductas.
Sin embargo, fuentes cercanas a NUEVA RIOJA, perfilaron a Matus como un hombre “tranquilo y de familia, conocido de muchos años”.
Matus, un chofer de taxis de la Capital, es conocido en el ambiente de los trabajadores del volante, quienes no dejan de asombrarse por lo sucedido y por el vuelco que dio el caso, que primeramente parecía un accidente familiar, pero que por estos días lo tiene al hombre como el principal sospechoso de un hecho aberrante.
El caso en la Justicia continúa con las testimoniales del entorno de la víctima, del taxista y también de los policías que acudieron al Hospital cuando los médicos informaron del caso que ya les parecía sospechoso desde el mismo momento en que la mujer ingresara con esas lesiones.
La defensa de Matus lo considera inocente de culpa y cargo
El doctor Gabriel Pavón es el abogado que defiende a David Matus en la causa por Tentativa de Homicidio.
Pocos minutos después que se la entrevistara a la hija de la mujer que apuntó contra el sujeto como el autor de las lesiones y de reiterados episodios de violencia, el letrado indicó que la niña “declaró y a mi criterio fue preparada para que no dijera nada relativo a las conductas de la víctima”. “Fue con un discurso dirigido a condenar a mi defendido”.
“Cuando se la consultaba sobre la conductas de su mamá decía que no se acordaba”, expuso y sospechó de una “estrategia por parte de la querella”.
“Es una apreciación mía de acuerdo a la experiencia porque me doy cuenta cuando un niño viene con un relato prearmado”, sentenció.
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