Los radicales que hayan participado en otras fuerzas podrán volver al partido, siempre y cuando su fuga haya sido previa al 31 de diciembre de 2009. La amnistía fue promovida por un sector interno de la UCR que, sin embargo se mostró disconforme, ya que buscaba una medida sin restricciones.
“La amnistia es un paso importante, aunque no es lo que nosotros solicitamos. Salió con la condicion límite del 31 de dicimbre de 2009”, dijo a UNO Miguel Rettore, en referencia a la fecha tope que resolvió el Congreso para los posibles amistiados. Según explicó el edil de Paraná, un dirigente crítico de la conducción partidaria, la idea de esa restricción es condicionar un posible regreso de radicales que hayan colaborado recientemente o estén formando parte de gobiernos peronistas, y no descarta en ese sentido promover en el futuro una amnistía más amplia.
“Son aquellos que están formando parte de los gobiernos peronistas”, resumió Rettore ante una consulta sobre a quiénes apuntaba la restricción.
“Nosotros queríamos una amnistia sin condicionamientos”, insistió el dirigente del Movimiento Yrigoyenista Entrerriano, quien señaló como otro de los aspectos discutibles de esta medida el no reconocimiento a la antigüedad del afiliado previo a su participación en otro espacio. Es decir, quien regrese a la Unión Cívica Radical luego de esta determinación partidaria, se sumará como cualquier afiliado reciente.
Comentá la nota