Congoja y dolor en el sepelio de los tres hermanitos

Congoja y dolor en el sepelio de los tres hermanitos

Centenares de vecinos de Cutral Co acompañaron a las víctimas del incendio.

En silencio y con el corazón estrujado de congoja y dolor, marcharon ayer centenares de personas hasta el cementerio de Cutral Co para despedir a los tres niños que murieron el sábado en un incendio.

Los padres de los pequeños de 3, 5 y 8 años recibieron la autorización médica para sepultar a sus hijos. Las familias Garrido y Burgos llevaron a mano los tres pequeños ataúdes durante una dolorosa peregrinación desde el minigimnasio municipal hasta el lugar donde los chicos fueron enterrados.

El papá de los chicos, aún con las vendas que le pusieron para curarle las heridas que le dejó el fuego, tomó una cruz de madera con el nombre de uno de sus hijos y, abrazado a ella, marchó en el medio de la gente, a paso lento.

La procesión tuvo contrastes durante la tarde gris y fría. Los llantos se repetían y a veces quedaban en un segundo plano por los acordes de canciones populares que se habían elegido para la ocasión.

El dolor de las familias se hermanó con el dolor de todo un pueblo que sintió como propia la muerte de los tres hermanitos.

El desastre

El incendio se habría originado cerca de las 9 de la mañana del sábado en una de las habitaciones de la vivienda ubicada en la manzana 495, sobre la calle Rivadavia al final, del barrio Brentana.

La vivienda está emplazada en una zona de nuevos loteos donde no hay servicios de luz y gas. Al lugar del siniestro llegaron tres dotaciones de bomberos de Cutral Co, como así también numerosos bomberos que lo hicieron en sus coches particulares.

Como no hay red de agua, los vecinos que acudieron al lugar ni bien se produjo el incendio intentaron detener las llamas con palas y tierra.

Sin embargo, el esfuerzo de los bomberos y los vecinos no pudo evitar la tragedia. Leonel Imanol Alejandro, de 3 años; Luzmila Oriana Luján, de 8, y José Emanuel Alan, de 5 murieron.

Los bomberos explicaron luego que los chicos quedaron tapados con tierra y colchones. Suponen que se quisieron esconder del fuego y por eso se refugiaron donde pudieron. “Cuando los encontramos estaban debajo de un placard que cayó sobre ellos”, dijo el jefe de Bomberos, Darío Campos.

Las hermanas de las tres víctimas, Lourdes y Pilar, permanecían internadas debido a problemas respiratorios y el estado de shock que le produjo la muerte de los chicos.

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