Una fiesta organizada por estudiantes de la Escuela Normal Mixta Juan Pascual Pringles fue clausurada por inspectores municipales, aunque contaban con una “autorización verbal” de la Municipalidad de San Luis para llevarla a cabo.
“El Club está haciendo las gestiones para la habilitación y prácticamente tiene todo. En ese momento le faltaba un matafuego y una luz de emergencia. Cuando fueron a contratar los padres de la mixta se les informó que tenían que hablar con la municipalidad porque no tenía habilitación”, relató Doroteo Gómez, dirigente de la institución deportiva y social.
Luego de conocer el estado, los padres de los organizadores comenzaron a tramitar el permiso en la Municipalidad, más aún porque se trataba de una movida solidaria para recolectar alimentos no perecederos que luego serían enviados a los afectados por las inundaciones en La Plata.
“Consiguieron la autorización aparentemente verbal y los padres fueron y contrataron la música y la seguridad”, agregó Gómez.
En la noche de la fiesta, entre las 0 y las 0.30, “apareció un inspector de la Municipalidad y les dijo que no se podía porque el Club no estaba habilitado, y no les permitieron seguir adelante con la fiesta” narró.
“El Club estaba en condiciones, nada más que no se habían iniciado los trámites” remarcó.
Como consecuencia, el Club debió devolver el dinero del alquiler del salón, suma que llegó a los 3 mil pesos.
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