“Ya no confío en la policía..”, dijo el hombre asaltado

“Ya no confío en la policía..”, dijo el hombre asaltado

A Tiburcio Ayala tres personas que se movilizaban en un móvil policial le arrebataron la billetera, escaparon y volcaron la Toyota. Hoy están detenidos.

"Si ahora un policía me pide documento, no se lo voy a entregar. Voy a salir corriendo. Ya no confío en la policía, ni en nadie”, se sincera el hombre que el domingo por la mañana fue asaltado por un uniformado y dos civiles que viajaban en una Hilux policial. 

El carnicero Tiburcio Ayala (48) bien podría pensar que el destino le jugó una mala pasada. Es que una suma de coincidencias desafortunadas lo llevaron a estar a las 6.55 del domingo en la parada de colectivos de Bonfanti y Elpidio González de Guaymallén.

Es que no estaba en sus planes ir a trabajar ya que ese día tenía franco pero como uno de sus compañeros -del supermercado donde trabaja- se enfermó no le quedó otra más que ir a reemplazarlo. Además, debía subirse al colectivo de las 6.35 pero cuando llegaba a la parada, el micro se le pasó en las narices, por lo que debió esperar 20 minutos para tomar el siguiente.  

Eran las 6.55. “Vi las luces rojas del micro y crucé. En ese momento noté que venía una Hilux de la policía hacia el sur. Unos ocho metros antes de llegar a donde yo estaba, frenó y se cruzó en la calle. No llevaba siquiera las balizas puestas”, recuerda.

Episodio confuso

El carnicero vio cómo un hombre vestido de civil y que usaba un gorro y una bufanda se bajó de la parte trasera del vehículo. Tras eso se presentó ante Tiburcio como efectivo de Investigaciones y le pidió los documentos.

“Me di cuenta de que estaba borracho. Se notaba en los ojos. ¡Si hasta casi se cae cuando se bajó de la camioneta! Pero no tuve miedo porque era un patrullero manejado por un policía”, contó el hombre mientras crujía los dedos de sus manos. 

Como Tiburcio no quería perder otra vez el colectivo, que se acercaba cada vez más, sacó rápidamente su documento y se lo entregó al supuesto efectivo. Pero este, en un movimiento inesperado, le dio un “manotón”, le arrebató la billetera  y corrió hacia la camioneta, que aceleró y desapareció del lugar. En la billetera había 150 pesos, dos cartones de jugadas nacionales y estampitas. 

En el piso quedó el DNI de Tiburcio, su identificación laboral y algunos papeles que el carnicero alcanzó a levantar mientras se detenía el colectivo. Luego subió.

“Ahí empecé a temblar y le conté al chofer qué me había pasado. Le dije que me habían robado los que iban en el móvil. Él primero no me creía”. 

Camino a su trabajo, Tiburcio llamó al 911 y también le costó convencer al operador; nadie creía lo que acababa de ocurrirle. 

Tras eso, pasó parte de su mañana en la Oficina Fiscal 9. Luego volvió al supermercado. “Si hubiera sido otro el ladrón, ni siquiera hubiese llamado al 911. Pero no, me robó un policía. Pasar eso es horrible”, terminó.

Móvil parado tres horas

Tras el vuelco en Tirasso y el puente Pécora, el policía Diego Guíñez (28) terminó internado e imputado por el robo. Ahora será juzgado por la fiscalía de Flagrancia -ya que llevaba la billetera en su poder- y se espera una condena para las próximas semanas. Además fue pasado a pasiva y es investigado por la Inspección General de Seguridad y se estima que deberá pagar el vehículo dañado. 

El GPS del móvil determinó que la camioneta estuvo detenida cerca de 3 horas en un sitio determinado, dentro de Rodeo de la Cruz. Ahora se investiga qué hay en ese lugar y si es allí donde el policía y sus dos cómplices pasaron la noche bebiendo. Además en la fuerza se intenta determinar por qué Guíñez viajaba sin un compañero, que es lo correspondiente durante el patrullaje. 

Por su parte, se estableció que  Jorge Cisneros (39) y Rolando Sosa (24), los dos acompañantes, tiene antecedentes por delitos contra la propiedad y las personas.

También se investiga de dónde obtuvieron los 3 mil pesos que uno de ellos llevaba escondidos en sus zapatos. 

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