Los 12 integrantes de la Cooperadora de la Unidad Sanitaria "Dr. Aurelio Aleotti" de Lima anunciaron que cuando se les termine el mandato en los próximos días no lo renovarán. Hasta el momento, tampoco existe una lista alternativa de socios que quiera hacerse cargo de dicha institución.
"El destino de la Cooperadora, de nuestra cooperación, es asistir en el equipamiento que haga falta, pero desde hace varios años estamos sosteniendo a la Unidad Sanitaria", contó a EL DEBATE Roberta Frías, quien luego aseguró que si ellos no compran insumos básicos como gasa, alcohol o los elementos de limpieza, nadie lo hace.
La Cooperadora cobra un bono contribución mensual de 2 ó 5 pesos y con ello deben afrontar grandes gastos que muchas veces sobrepasan el presupuesto que poseen.
Reintegro
Frías indicó que en el primer semestre del año 2009 "gastamos en insumos 10 mil pesos. Hablamos con el intendente Cáffaro y otros funcionarios y nos dijeron que nos iban a retornar ese dinero, pero hasta ahora no hubo novedades. Y ni siquiera estamos pidiendo que aporten algo para los insumos que compramos en el último año".
La Cooperadora tiene 12 integrantes en su Comisión Directiva y son otros 30 quienes colaboran cuando realizan una rifa o un evento artístico para recaudar fondos. Ellos se quejan que por ocuparse de lo urgente no pueden dedicarse a cumplir el objetivo para el que se creó la Cooperadora: ayudar en la compra de equipamiento para mejorar la atención médica.
"Hasta tuvimos que pagar el service de la ambulancia", señaló indignada Roberta Frías, hermana de María Sol, presidente de la Cooperadora. También dijo que la camioneta para la ambulancia había sido donada por Nucleoeléctrica Argentina SA y que el equipamiento lo había solventado la propia Cooperadora, pero que cuando le solicitaron al Municipio que se hiciera cargo de la compra de los dos matafuegos que debe llevar el vehículo "nos dijeron que no podían hacer frente a ese gasto".
Trabas burocráticas
"La burocracia municipal es una máquina de impedir y de frenar todo tipo de iniciativas. Estuvieron cuatro meses para autorizarnos la instalación del aire acondicionado en la sala de espera, y lo hicieron en febrero, cuando el calor ya estaba disminuyendo. La verdad, no entendemos esa postura necia de querer parar todo", aseguró.
Este grupo de personas está estudiando la posibilidad de abandonar la dirección de la Cooperadora desde hace varios meses, pero el hecho que resultó determinante fue la adquisición de una incubadora de transporte a través de un subsidio de 15 mil pesos otorgado por el Ministerio de Desarrollo Humano de la Nación.
La Unidad Sanitaria no tiene sala de parto. Aún así, hubo casos en donde se tuvo que asistir un nacimiento y luego trasladar a los pacientes de urgencia hasta el Hospital de Zárate.
En esos casos la incubadora garantizaría que durante el traslado el bebé estará mejor cuidado y con la temperatura adecuada.
Sin nueva comisión
Frías aseguró que la incubadora está dentro de su caja original desde que fue comprada, hace un año y medio, porque el Municipio no ha girado los fondos para realizar la adaptación de la ambulancia para poder conectarla.
"El trato es indignante", indicó Roberta Frías. Aún así, están recorriendo las casas de los socios de la Cooperadora informándoles que a principios del mes de mayo se realizará una asamblea y que de no presentarse una lista, la Cooperadora se disolverá.
Situación compleja
Las Cooperadoras se han convertido en el verdadero sostén de instituciones sanitarias. Esta compleja situación no ocurre sólo en la Unidad Sanitaria de Lima, que depende del Municipio. En el Hospital Zonal Virgen del Carmen (que depende del Gobierno de la provincia de Buenos Aires) la Cooperadora es un verdadero sostén económico cuyos fondos recaudados son utilizados, incluso, para el pago de horas extras del personal.
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